Denuncian aumento de la persecución contra el periodismo independiente en Cuba
Una escalada represiva en contra de comunicadores independientes en la isla ha sido denunciada este lunes por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), con sede en Madrid.
La voz de alarma dada por el organismo coincide con un aumento de las denuncias por parte de periodistas cubanos sobre trabas y persecución en el ejercicio de la profesión.
“El pasado 20 de junio Henry Constantín y Sol García, periodistas de La Hora de Cuba y colaboradores del diario digital 14ymedio, no pudieron participar en un evento en Miami porque sobre ellos pesa una acusación por el presunto delito de ‘usurpación de la capacidad legal’ que según las leyes cubanas les impide viajar fuera del país”, denunció el OCDH.
Según la organización no gubernamental, el gobierno cubano había mantenido una especie de “moratoria” en la represión contra los periodistas independientes, pero la estrategia parece haber cambiado en las últimas semanas con acciones como las ejecutadas contra los comunicadores Henry Constantin, Sol García Basulto y Manuel Alejandro León Velázquez.
Tanto a Constantín como García Basulto las autoridades les prohibieron expresamente el ejercicio del periodismo en la isla y les abrieron un proceso judicial criticado desde diversos foros internacionales, entre ellos, la Sociedad Interamericana de Prensa.
El OCDH también denunció la detención del periodista Manuel Alejandro León Velázquez, colaborador de Radio Martí y Diario de Cuba. León regresaba de un viaje a España y ha sido acusado de “usurpación de la capacidad legal, asociación para delinquir y difusión de noticias falsas".
Las acusaciones contra los tres comunicadores se apoyan en el artículo 149 del Código Penal cubano, que castiga a quien realice “actos propios de una profesión para cuyo ejercicio no está debidamente habilitado". De ser juzgados por ese delito podrían hacer frente a una condena de hasta un año de privación de libertad.
En Cuba todos los medios de comunicación pertenecen al Estado según la Constitución de 1976, sin embargo, la ausencia de una Ley de Medios ha permitido el florecimiento de la prensa independiente con portales como El Estornudo, El Toque, Cubanet, 14ymedio, CiberCuba, Diario de Cuba, Periodismo de Barrio, On Cuba, entre otros.
La abogada y activista pro derechos humanos, Laritza Diversent, recientemente refugiada en Estados Unidos explicó vía telefónica a el Nuevo Herald que existen más de 300 figuras dentro del Código Penal para reprimir a la disidencia y el periodismo en la isla.
“La Seguridad del Estado está buscando diferentes estrategias para encausar penalmente todo tipo de disidencia o crítica en Cuba”, explicó Diversent, presidenta del grupo legal Cubalex que salió al exilio tras un operativo de la policía y efectivos de la Seguridad del Estado en su contra.
“Tanto la actividad económica ilícita como la usurpación de la capacidad legal no son más que recursos para castigar cualquier tipo de activismo dentro de la isla. La inseguridad jurídica es muy alta porque tanto la ley penal como la ley de procedimiento penal se han diseñado como herramientas de represión”, dijo Diversent.
El periodista independiente Maykel González Vivero, quien fue detenido el pasado octubre en Guantánamo y sufrió la confiscación de sus medios de trabajo cuando cubría la recuperación en Baracoa tras el paso del huracán Matthew confirmó las dificultades para ejercer la profesión en la isla.
“No tenemos una ley que nos respalde y proteja el ejercicio del periodismo, estamos a merced de la arbitrariedad de las autoridades”, denunció. En aquella ocasión un equipo de corresponsales de Periodismo de Barrio corrió la misma suerte que González Vivero.
Otras publicaciones independientes como la revista Convivencia han sido hostigadas durante el último año con la detención de miembros de su equipo editorial y amenazas por parte de las autoridades a sus colaboradores. El corresponsal extranjero Fernando Ravsberg ha sido amenazado con la expulsión del país e incluso con “romperle los dientes” por las entradas críticas que publica en su blog personal Cartas desde Cuba.
El año pasado la Sociedad Interamericana de Prensa destacó, sin embargo, la tímida rebelión de algunos periodistas oficiales contra la política informativa dirigida desde el Partido Comunista. Entre los ejemplos citados por la SIP estaba una carta firmada por jóvenes periodistas publicada por el diario Vanguardia, de Villa Clara, en la que reclamaban su derecho a colaborar con otros medios.
La SIP también recordó el caso del periodista de Radio Holguín expulsado del medio durante cinco años por hacer público el contenido de una conferencia en la que Karina Marrón, subdirectora del diario Granma, comparaba la situación del país a la de los años 90, cuando ocurrieron protestas masivas en La Habana conocidas como el maleconazo.
Siga a Mario J. Pentón en Twitter: @mariojose_cuba
Este artículo forma parte de un convenio entre el diario cubano 14ymedio y el Nuevo Herald.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2017, 5:17 p. m. with the headline "Denuncian aumento de la persecución contra el periodismo independiente en Cuba."