Cuba

EEUU advierte que Cuba puede regresar a lista negra si mantiene apoyo a Maduro

Estados Unidos está considerando incluir nuevamente a Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo si el gobierno de la isla, y su aparato militar, continúa apoyando a Nicolás Maduro en Venezuela, según dijo a el Nuevo Herald una fuente con conocimiento de las deliberaciones.

“Lo que están haciendo los cubanos en Venezuela es insólito e inaceptable”, dijo un funcionario de alto rango de la administración de Donald Trump a el Nuevo Herald el jueves. “Y Estados Unidos está evaluando opciones para responder a ese comportamiento”.

El gobierno de Barack Obama eliminó a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo en el 2015, una de las demandas principales del gobierno de la isla para acceder al restablecimiento de las relaciones diplomáticas. Pero la Administración de Donald Trump ha llamado crecientemente la atención sobre el rol de Cuba en Venezuela y ha amenazado a la isla con más sanciones.

El funcionario dijo que el aparato de seguridad cubano en Venezuela es el factor “fundamental” para explicar el apoyo que los altos mandos militares venezolanos han otorgado públicamente a Maduro, a quien Estados Unidos y un grupo de países de la región ya no reconocen como presidente. En su lugar, Estados Unidos reconoció el miércoles al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó como presidente interino. Pero el jueves, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, salió públicamente a apoyar a Maduro, junto a otros miembros del alto mando militar.

“Estamos viendo que los cubanos están activamente ejecutando una estrategia para evitar que los generales le den su apoyo a Guaidó”, dijo el funcionario. “Lo único que está impidiendo que los mandos militares apoyen al presidente Guaidó es la vigilancia que están haciendo los cubanos. Lo que está manteniendo a Maduro es al apoyo logístico de Cuba”.

En su primera comparecencia pública después de asumir la presidencia interina, Guaidó pidió al gobierno de Cuba que parara de intervenir en Venezuela.

“Es hora que salga Cuba de las fuerzas armadas. Es hora de que salgan los cubanos y se retiren de los puestos de decisión”, dijo Guaidó. “Hermanos cubanos, están bienvenidos a quedarse en esta patria. Ahora bien, fuera de las fuerzas armadas y los puestos de decisión”.

Cuando Guaidó fue arrestado brevemente la semana pasada, el asesor de seguridad nacional John Bolton dijo que “tales actos de intimidación por parte de la policía secreta patrocinada por Cuba... representan un grave asalto al estado de derecho en Venezuela”.

El senador por la Florida Marco Rubio también se refirió a la injerencia cubana en una intervención en el Senado en la noche del jueves, en la que se refirió a como Maduro había “comprado” la lealtad de los militares, la mayoría “corruptos”.

“También son leales porque los cubanos los están espiando”, dijo Rubio. “Las agencias de inteligencia cubana rápidamente detectan a los oficiales que expresan dudas y son arrestados. Ha habido una purga masiva de oficiales militares venezolanos en los últimos dos años ... Y no fue debido a la corrupción ... fue porque los cubanos los detectaron e informaron”, dijo Rubio.

Aunque militares y políticos chavistas que han desertado se han referido a la presencia de militares y agentes de seguridad cubanos en Venezuela, se desconoce el número de efectivos cubanos en ese país. El general venezolano retirado Antonio Rivero dijo a el Nuevo Herald tras salir de la clandestinidad en el 2015 que cerca de 20,000 cubanos presentes en Venezuela realizaban entrenamiento como “milicia, como combatientes”. La destitución del ex jefe de la policía secreta (SEBIN) Gustavo González López, en noviembre del años pasado, fue vista como un golpe de la inteligencia cubana para aumentar su control sobre ese organismo.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) reconoció en septiembre del año pasado que tropas élites cubanas, conocidas como Avispas Negras, participaron en ejercicios militares conjuntos en la frontera con Colombia a fines de septiembre.

La reticencia del gobierno cubano de extraditar a los guerrilleros del ELN que se encuentran en La Habana a Colombia es posiblemente otro de los motivos por los que la Casa Blanca está considerando incluir a Cuba en la lista negra. Tras el atentado en Bogotá la semana pasada que se atribuyó el ELN, el gobierno colombiano solicitó a Cuba la extradición de los guerrilleros que estaban en La Habana para los diálogos de paz. Pero el gobierno de la isla, junto a Noruega, dijo que seguiría a los protocolos en caso de ruptura de los diálogos. Los diálogos ya habían sido suspendidos por el presidente colombiano, Iván Duque, el año pasado y su gobierno no reconoce los protocolos.

El gobierno de Cuba estuvo en la lista de países patrocinadores del terrorismo desde que se creó en 1982 y hasta el 2015, cuando la administración de Obama determinó que la isla no apoyaba a organizaciones terroristas. La administración de Trump también está considerando otras medidas punitivas contra el gobierno cubano, entre ellas permitir demandas en cortes estadounidenses para buscar compensación por propiedades confiscadas por el gobierno del fallecido Fidel Castro después de 1959.

La inclusión de Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo podría ser “desatrosa” para la economía cubana, por su efecto negativo en las inversiones extranjeras en la isla, de por sí ya escasas, señaló el profesor de Baruch College Ted Henken. Pero varios expertos señalan que la medida no implicaría sanciones más allá de las que ya ha impuesto el embargo.

“Volver a poner a Cuba en la lista de patrocinadores estatales del terrorismo internacional no tendría un impacto práctico importante en Cuba porque casi todas las sanciones financieras que conlleva tal designación ya están vigentes bajo el embargo”, opinó William LeoGrande, profesor de American University. “Sin embargo, Cuba lo tomaría como un gran insulto, y sin duda tendría un efecto extremadamente negativo en la cooperación de estado a estado en temas de interés mutuo”.

No queda claro tampoco si una amenaza de sanción sería suficiente para hacer cambiar de curso el gobierno de Cuba, cuyo economía ha dependido en los últimos años en gran medida de los subsidios y el petróleo enviado por los gobiernos chavistas.

El gobierno cubano emitió una declaración el miércoles en la que condenó “enérgicamente el intento de imponer, a través de un golpe de estado, un gobierno títere al servicio de los Estados Unidos en la República Bolivariana de Venezuela”. El jueves el canciller cubano Bruno Rodróguez recalcó que “el apoyo de Cuba a Nicolás Maduro y a la Revolución bolivariana y chavista es y será invariable”.

Pero fuera del ojo público, el gobierno cubano ahora mismo está evaluando de cerca la situación.

“El gobierno cubano ciertamente reconoce que la situación de Maduro es grave y el peor resultado para Cuba sería el colapso total del régimen a través de la violencia civil o la intervención militar externa. El colapso del régimen probablemente significaría el fin inmediato de los envíos de petróleo venezolanos a Cuba, un golpe para una economía ya frágil”, opinó LeoGrande.

“Cuba estaría dispuesta a ayudar a encontrar una solución política negociada a la crisis venezolana, como lo hizo en Angola y Colombia, pero solo si Maduro y la oposición están dispuestos a buscar tal solución”, agregó. “Por el momento, ninguna de las partes parece estar dispuesta a aceptar ningún compromiso. Como resultado, los cubanos están esencialmente atrapados con Maduro, incluso a medida que disminuyen las posibilidades de su supervivencia”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Artículos relacionados el Nuevo Herald

Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists.
  Comentarios