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Martinessi lleva a Venecia "la voz perdida" de los campesinos de Curuguaty

Fotografía de la alfombra roja decorada con patos de hule antes de la presentación de "Piuma" en el 73 festival de Cine de Venecia hoy, lunes 5 de septiembre de 2016, en Venecia.
Fotografía de la alfombra roja decorada con patos de hule antes de la presentación de "Piuma" en el 73 festival de Cine de Venecia hoy, lunes 5 de septiembre de 2016, en Venecia. EFE

El cineasta paraguayo Marcelo Martinessi ha llevado al Festival de Cine de Venecia “la voz perdida” de los campesinos masacrados en Curuguaty, un controvertido suceso que atribuyó a “grupos muy oscuros”.

“La voz perdida” es precisamente el título del cortometraje con el que Martinessi (Asunción, 1973) compite en la sección “Horizontes” del certamen veneciano, dedicada a las nuevas vanguardias y corrientes creativas.

El autor explicó a Efe que su intención es hacer que se “escuchen las voces que usualmente ni la prensa ni la justicia están escuchando”, la de los familiares de los campesinos de Curuguaty asesinados y encarcelados.

“Fue un enfrentamiento fundamental para la historia reciente de Paraguay y nunca se escuchó a la gente que estuvo en Curuguaty, nunca se escuchó a los familiares de la gente que estaba ocupando esa tierra. Siempre se les criminalizó”, lamentó.

El caso, ocurrido en 2012, se saldó con once campesinos y seis policías muertos tras un desalojo de unas tierras que los agricultores habían ocupado para que fueran incluidas en la reforma agraria.

Los altercados derivaron en un cuestionado juicio político por el que fue destituido el presidente de Paraguay, Fernando Lugo.

La justicia paraguaya ha condenado a los campesinos vinculados en esta revuelta a penas de hasta 35 años de prisión por la muerte de los policías mientras que la de los ocupantes aún no ha sido investigada.

“La masacre fue provocada, lo que estoy diciendo no es fantasioso porque hay pruebas de que fue provocada por infiltrados que tienen interés de alguna manera de que haya una masacre y se pueda culpar al presidente de turno para destituirlo”, denunció el cineasta.

Martinessi, que por entonces dirigía la televisión pública del país, dijo que Paraguay fue “un laboratorio de prueba” previo a la destitución de la ya expresidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

El director recriminó a la prensa de su país por el modo en que cubrió el caso, en su opinión “con absoluta falta de perspectiva, sin entender lo que estaba pasando, con un gran desprecio hacia la lucha campesina y la lucha por la tierra”.

El corto, de diez minutos de duración y rodado en español y en guaraní, ha sido realizado a partir de una entrevista que Martinessi hizo a una campesina y en él participan actores no profesionales que no son de ese municipio.

La razón, explicó el autor, es que los familiares de “los luchadores de Curuguaty”, a la hora de hablar con los medios, presentaban “un mismo discurso”, que parecía “diseñado a partir del miedo”.

Preguntado por lo que implica concurrir en un festival como el veneciano, Martinessi señaló que “es una plataforma de visibilidad muy interesante”, sobre todo en un momento “muy especial” para Paraguay en lo que a cine se refiere.

Destacó que en este momento está siendo discutida en el Parlamento una “muy importante” ley del cine, ya que el país carece aún de un instituto cinematográfico, y por otro lado subrayó la importancia del acuerdo iberoamericano de coproducción.

“Son dos pasos importantes para nuestro cine (…) En este momento podemos disputar con el resto de países y producir buen cine y, sobre todo, producir un cine coherente con nuestra realidad”, consideró el cineasta.

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de septiembre de 2016, 5:59 p. m. with the headline "Martinessi lleva a Venecia "la voz perdida" de los campesinos de Curuguaty."

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