Entierran víctima judía en Copenhague
Cientos de personas y la primera ministra danesa asistieron el miércoles en Copenhague al entierro de Dan Uzan, víctima judía de uno de los ataques del pasado fin de semana en Dinamarca, mientras se cuestionan la seguridad a medida que avanza la investigación policial.
El hombre de 37 años, que murió de un disparo en la cabeza cuando hacía guardia frente a la gran mezquita de la capital danesa, fue inhumado en el cementerio judío de Copenhague, bajo vigilancia de numerosos policías fuertemente armados.
La jefa de gobierno, Helle Thorning-Schmidt, para quien “un ataque contra los judíos de Dinamarca es un ataque contra Dinamarca”, se mostró visiblemente emocionada durante la ceremonia.
El asalto contra la mezquita se producía varias horas después de que el atacante disparara contra un centro cultural en el que se celebraba un debate sobre la libertad de expresión y el islam y matara a otra persona.
“Insistiremos en que la comunidad judía siga viviendo en Dinamarca”, dijo a la AFP el presidente de la comunidad judía danesa, Dan Rosenberg Asmussen.
El domingo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu había invitado a los judíos europeos a partir de Europa en masa: “Israel es vuestro hogar. Estamos preparados para acoger una inmigración masiva procedente de Europa”.
Los judíos interrogados durante el entierro habían hecho oídos sordos a la propuesta de Netanyahu: “No creo que los judíos vayan a estar más seguros en Israel”, declaró Sylvia, de 69 años.
Entre 6,000 y 8,000 judíos viven en Dinamarca, un país de 5.6 millones de habitantes. En 2014, solo 13 emigraron a Israel.
La investigación sobre los atentados de Copenhague seguía avanzando este miércoles, y la policía ha revelado nuevos detalles, entre ellos la confirmación de la identidad del presunto agresor: se trata de Omar El Hussein, un danés de origen palestino.
Según los agentes encargados de la investigación, el joven de 22 años había intentado primero ingresar sin éxito en el centro cultural, según un comunicado de la policía, pero al final lo consiguió.
En total disparó 28 balas con un M 95, un fusil militar que los investigadores hallaron en Mjølnerparken, el barrio de viviendas de protección oficial donde creció el joven.
Una de las balas fue fatal para su primera víctima, abatida en una calle cercana.
Según la prensa sueca, fueron los dos policías suecos encargados de garantizar la seguridad de Lars Vilks -caricaturista y bestia negra de los islamistas desde que representó a Mahoma con cuerpo de perro en 2007- los que replicaron en el ataque al centro cultural.
Cuando el presunto agresor fue a su vez abatido por la policía el domingo de madrugada, llevaba consigo pistolas de 7.5 mm y de 9 mm, las armas usadas horas antes en su segundo ataque, en el exterior de una sinagoga, según los investigadores.
Según los medios daneses, la policía disparó 30 veces contra El Hussein.
La comunidad judía lamentó en el diario Jyllands-Posten que la seguridad no haya sido reforzada en torno a sus instituciones en Copenhague tras los atentados de enero en París, uno de ellos contra un supermercado kósher en el que murieron cuatro judíos.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2015, 8:21 p. m. with the headline "Entierran víctima judía en Copenhague."