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España cumple 300 días sin gobierno

Mariano Rajoy
Mariano Rajoy Bloomberg

España cumplirá esta semana 300 días con un gobierno en funciones y casi un año sin legislar, en una parálisis que ya tiene repercusiones a nivel nacional e internacional.

De momento, la política exterior es la más afectada, hasta el punto de que el propio gobierno se ve como una administración transitoria sin capacidad de influencia en la esfera internacional debido a su carácter interino.

En política doméstica, no se ha generado una nueva legislación, ya que los parlamentos resultantes de las elecciones de diciembre y junio aún no han empezado a trabajar por el bloqueo político.

Esta parálisis llegará a su fin probablemente a finales de mes, gracias a la abstención de los socialistas, que permitirían que el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, siga al frente del gobierno. La alternativa, unas elecciones anticipadas el 18 de diciembre, serían nefastas para un PSOE dividido y hundido.

¿En qué se nota que España tiene un gobierno en funciones? La Constitución dice en su artículo 101 que “el gobierno cesante continuará en funciones hasta la toma de posesión del nuevo gobierno”. Sin más. Pero la ley 50/1997 establece que “limitará su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo en casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas”.

A veces estas medidas parecen anecdóticas, pero son relevantes como la aprobación de una partida presupuestaria para contratar el servicio de limpieza en los cuarteles del Ejercito de Tierra en las regiones militares Sur y Pirenaica. Durante unos días los soldados estuvieron limpiando cocinas y retretes por el cerrojazo presupuestario motivado por el bloqueo político. Excepcionalmente, se abrió la caja para solucionar este problema.

Este gobierno en funciones está reducido: está formado por sólo 10 ministros porque de los 13 con los que arrancó la legislatura en el 2011 ha perdido a tres desde abril. El titular de Industria, José Manuel Soria, dimitió por su vinculación con paraísos fiscales, y asumió sus funciones el ministro de Economía; la ministra de Fomento, Ana Pastor, dejó el puesto al ser elegida presidenta del Parlamento, y se ocupa de Fomento el titular de Justicia; y Alfonso Alonso dejó Sanidad para contender en las elecciones en el País Vasco.

Pero aún más llamativo es el hecho de que hay 40 tratados internacionales pendientes de ratificación, como el Acuerdo de París sobre Cambio Climático.

“La continuidad del gobierno en funciones tiene unas consecuencias cada vez más graves para la proyección internacional de España, derivadas del bloqueo institucional que presenta nuestro país como un lame duck”, indica un informe del Ministerio de Exteriores y Cooperación del que se hizo eco recientemente el diario El País.

Las misiones internacionales en las que está implicada España no peligran por los compromisos adquiridos, pero, por ejemplo, no puede reforzarse el contingente en Irak con 100 efectivos más, como está previsto, según fuentes gubernamentales.

Rajoy no ha estado presente en dos cumbres celebradas por los líderes de Francia, Alemania e Italia, que se han aliado para guiar a la Unión Europea tras el Brexit, y se han suspendido o aplazado viajes del rey Felipe a Arabia Saudita, Japón, Marruecos y Corea del Sur.

“Nos vemos progresivamente excluidos de aquellos centros de poder en los que se toman las grandes decisiones”, añade el documento.

El parón ha llegado a las embajadas: más de 40 embajadores ya han cumplido su plazo de permanencia sin renovación de momento.

“La representación exterior en cumbres internacionales ahora está a cargo de un segundo o tercer nivel. Así España no puede influir ni defender sus intereses como debería. Esto es muy nocivo para los intereses generales del país”, manifiesta Álvaro Nieto, subdirector de la revista Tiempo.

Y aunque esto ha sido una prueba de que “la democracia está muy asentada porque funciona sin que haya un gobierno”, el vacío legislativo se acabará notando en los próximos meses.

COMPROMISOS ECONÓMICOS

Entre las tareas pendientes, la más importante es cumplir con las exigencias de Bruselas. No habrá presupuestos antes del 15 de octubre y eso implica que no podrá cumplirse con el compromiso de reducción del déficit público ante las autoridades monetarias europeas.

Tras incumplir de forma reiterada con el objetivo de déficit, hay riesgo de una nueva amenaza de multa por 6,000 millones de euros y de que se congelen fondos estructurales por unos 1,325 millones de euros. El Banco de España advierte de que no hay garantías de acabar 2016 con un déficit inferior al 4.6% del PIB y hasta que no haya gobierno no se pueden adoptar medidas para reducir el déficit en 2017 hasta el 3.1%. A su vez, está pendiente el proceso de negociación sobre un nuevo sistema de financiación autonómica.

Aún así, y pese a la tasa de desempleo que no baja del 20%, la economía este año crecerá un 3.2% gracias a la buena marcha de las exportaciones, el bajo precio del petróleo y los bajos costos salariales en España.

Lo que sí está haciendo el gobierno en funciones es impugnar las decisiones de las autoridades catalanas encaminadas a la independencia. El Parlamento catalán aprobó esta semana dos resoluciones que abren la vía al referéndum de independencia, que el presidente de la Generalitat quiere convocar para septiembre del 2017.

Apenas quedan 20 días para formar gobierno y evitar unas terceras elecciones en diciembre.

Esta vez la debilidad del PSOE, tras el golpe del 1ro de octubre contra su secretario general, Pedro Sánchez, favorece a Rajoy, que será investido probablemente a finales de mes gracias a la abstención de los socialistas.

Es una misión contrarreloj pues el plazo límite para la investidura es el 31 de octubre.

Rajoy ha tendido la mano al presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández Fernández, con quien mantiene mejor relación personal que con Sánchez. No habrá condiciones para la investidura, salvo que los socialistas se abstengan y todo indica que así lo aprobarán en un consejo federal que celebrarán el 15 o el 22 de octubre.

En ese caso, el PP gobernaría en minoría, gracias al voto afirmativo de Ciudadanos y la abstención socialista, y ni siquiera tendría garantizado el apoyo a los presupuestos.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de octubre de 2016, 11:43 p. m. with the headline "España cumple 300 días sin gobierno."

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