Yemen camina sobre el borde de la desintegración
Yemen se sostiene al borde de la desintegración después de que el presidente Abdo Rabu Mansur Hadi se retractara de su dimisión y declarara una nueva batalla al movimiento chiita de los hutíes, que continúa tomando las decisiones en el país bajo lo que ellos consideran como su “legitimidad revolucionaria”.
Mansur Hadi volvió a la confrontación con los hutíes al retirar su renuncia de la presidencia, y les ha declarado ahora la guerra queriendo trasladar las negociaciones en la capital de Yemen a la ciudad portuaria de Adén.
Por tanto, el país se encuentra ahora dividido entre dos poderes: por un lado, Mansur Hadi intentando recuperar el poder desde Adén y, por otro, los hutíes tomando decisiones desde Saná.
El presidente yemenita escapó el sábado de su residencia en la capital, sitiada por las milicias hutíes desde que éste presentó su dimisión el pasado 22 de enero, y, disfrazado con un niqab (velo integral) para evitar ser identificado, huyó hacia Adén, desde donde advirtió de que sigue siendo el jefe del Estado yemení.
Además, declaró nulas e ilegítimas todas las decisiones adoptadas tras el 21 de septiembre del 2014, día en el que los hutíes se hicieron con el control de la capital.
Ese golpe sobre la mesa fue seguido de una reunión con autoridades civiles y militares de cinco provincias del sur del Yemen, que, según informaron a Efe fuentes cercanas al mandatario, fue para estudiar la posibilidad de declarar la ciudad costera de Adén como la capital provisional del país.
El encuentro, mantenido también con los gobernadores de las provincias de Adén, Lahesh, Al Dalea, Abien y Socotra, tuvo, asimismo, el objetivo de iniciar los preparativos para proteger Adén de un eventual ataque.
Representantes de las autoridades de las otras tres provincias sureñas -Hadramut, Al Mahra y Shebua- no participaron en la reunión por hallarse lejos de Adén, pero sí han manifestado su respaldo a Mansur Hadi.
El presidente yemení informó de esa petición al enviado especial de la ONU al Yemen, Yamal Benomar, a quien pidió el traslado de las negociaciones entre las fuerzas políticas del Yemen “a un lugar seguro” fuera de Saná.
Según un comunicado de Benomar, Mansur Hadi mostró “su habitual compromiso con la seguridad, la estabilidad y la unidad” del país y, por ello, el diplomático informará a los representantes de las fuerzas políticas de esa solicitud en una sesión de negociaciones esta noche.
Mientras tanto, desde Saná, el Comité Supremo Revolucionario, formado por los hutíes tras disolver el Parlamento, designó el domingo como gobierno en funciones en el Yemen al primer ministro Jaled Bahah y a su equipo, que habían dimitido en bloque hace un mes.
El movimiento chiita, Ansar Alá, les encargó el ejercicio de gobierno e informó de que nombrará nuevos ministros en sustitución de aquellos que se nieguen a volver a ejercer sus funciones.
Un portavoz de ese gobierno, Rayeh Badi, aseguró que su Ejecutivo rechaza volver a ejercer sus actividades y recordó que su renuncia es “definitiva e irreversible.”
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de febrero de 2015, 10:47 p. m. with the headline "Yemen camina sobre el borde de la desintegración."