Suman más de 76,000 los desplazados
Naciones Unidas dijo el miércoles que el número de desplazados por los combates en la ciudad iraquí de Mosul aumentó en más de 2,500 desde el martes, elevando el total a más de 76,000 desde que se inició la ofensiva para arrebatar la ciudad al Estado Islámico (EI).
El incremento es el mayor de los últimos días, según la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), explicó a los periodistas el portavoz Farhan Haq.
Las fuerzas antiterroristas del Ejército iraquí lograron recuperar hoy dos nuevos barrios del este de la ciudad, el principal bastión de los yihadistas del EI en el país.
Según las autoridades, los ciudadanos de los barrios liberados necesitan bastante apoyo debido a la falta o escasez de electricidad, agua y productos alimentarios.
Unicef denunció hoy que más de medio millón de personas que residen en Mosul no tienen acceso al agua potable después de que los combates entre las fuerzas armadas iraquíes y el grupo yihadista EI causaran la destrucción de un importante conducto.
La mayor parte de los civiles desplazados están siendo alojados en campamentos preparados por el Gobierno iraquí y Naciones Unidas, que están trabajando para aumentar de forma muy importante la capacidad de estas instalaciones antes de final de año.
Según los cálculos de la ONU, en total unas 200,000 personas podrían verse obligadas a dejar sus casas para escapar de la violencia.
En el peor escenario posible, la organización considera que hasta un millón de personas podrían resultar desplazadas, convirtiendo a Mosul en la mayor crisis humanitaria del mundo este año.
Los aviones de la coalición contrael grupo Estado Islámico bombardearon 4 de los cinco puentes del río Tigris en la ciudad iraquí de Mosul, en un intento por limitar el contraataque de los yihadistas.
Los ataques tienen como objetivo “dejar fuera de uso” y no “destruir” los puentes, explicó el general británico Rupert Jones, jefe adjunto de las fuerzas de la coalición, en una conferencia en video desde Bagdad.
La coalición intenta evitar que los yihadistas atrincherados en el oeste del Tigris desplacen sus camiones-bomba, conducidos por kamikazes, hasta el otro lado del río, donde tienen lugar los combates, explicó.
La coalición y las fuerzas iraquíes también cavan cráteres en algunas rutas para impedir que circulen los vehículos llenos de explosivos, agregó el general Jones.
Estas tácticas parecen funcionar porque “el número de camiones-bomba utilizados por el enemigo disminuye”, declaró.
El jefe militar estimó que el ataque contra la ciudad de Mosul, que entró en su séptima semana, avanza “globalmente como estaba previsto”.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2016, 8:23 p. m. with the headline "Suman más de 76,000 los desplazados."