Mundo

Ejecutivos de Samsung serán enjuiciados en Corea del Sur

Jay Y. Lee (centro), vicepresidente de Samsung Electronics, es escoltado por la policía camino a un interrogatorio, el 25 de febrero, en Seúl.
Jay Y. Lee (centro), vicepresidente de Samsung Electronics, es escoltado por la policía camino a un interrogatorio, el 25 de febrero, en Seúl. Bloomberg

Cinco ejecutivos de Samsung, entre ellos el multimillonario heredero de la compañía, serán enjuiciados en los próximos meses por cargos como soborno y fraude en relación con un escándalo de gran escala que costó el cargo a la presidenta de Corea del Sur.

Antes de su arresto en febrero, Lee Jae-yong, de la tercera generación de la familia fundadora de Samsung, era considerado impulsor de una cadena de cambios en el mayor grupo empresarial de Corea del Sur, entre ellos un aumento en los dividendos para los accionistas.

Los cargos penales contra el descendiente de Samsung podrían resultar en que él, su ex mentor y tres ejecutivos más sean puestos tras las rejas varios años si los declaran culpables.

Aunque Samsung es uno de decenas de grupos empresariales surcoreanos que han donado recursos a entidades controladas por Choi Soon-sil, amiga íntima de la presidenta Park Geun-hye, el equipo especial de la fiscalía que investiga el escándalo puso su atención en Samsung.

Esto se debe en parte a que el periodo de investigación estaba limitado a 70 días. También a las donaciones de Samsung fueron las mayores y a que la compañía era el único grupo empresarial controlado por una familia que había firmado un contrato multimillonario con la firma de Choi en Alemania que pagaba el entrenamiento ecuestre de su hija.

Poco después que los fiscales anunciaron el juicio a cinco ejecutivos de Samsung, la compañía emitió un comunicado que incluía una lista de medidas que adoptaría, en lo que parecía un intento para aplacar la indignación pública, a fin de abordar los problemas que han emergido durante el desarrollo del escándalo, como el desmantelamiento de una oficina cuyas actividades no estaban claras.

El padre de Lee, Lee Kun-hee, recibió un perdón especial de un anterior mandatario surcoreano con la expectativa de que ello contribuyera al intento de Corea del Sur de ser sede de los Juegos Olímpicos de Invierno del 2018.

El mayor de los Lee, de 75 años, fue perdonado en 2009 y Corea del Sur ganó la organización de las competiciones.

  Comentarios