Alemania afirma que el copiloto no parece tener vínculos ‘terroristas’
El ministro de Interior alemán, Thomas de Maizière, afirmó el jueves que, según las fuerzas de seguridad nacionales, en el copiloto del avión siniestrado el martes en los Alpes franceses no se aprecian “indicios de trasfondo terrorista”.
En una comparecencia de urgencia, el titular de Interior explicó que, desde que se estrelló el Airbus 320 de la aerolínea de bajo costo alemana Germanwings, los servicios de inteligencia germanos investigaron el pasado de las 150 personas a bordo.
La revisión en dos bases de datos, una de la inteligencia alemana y otra de la policía federal, no arrojó ningún resultado positivo que desatase las alarmas en Berlín y un requerimiento paralelo a Lufthansa, matriz de Germanwings, tampoco aportó nada reseñable, según el ministro.
“Todo va a ser investigado”, afirmó De Maizière, que reconoció que los interrogantes “se concentran en el pasado de la persona que asumía el puesto de copiloto” en el vuelo 9525, que cubría la ruta entre Barcelona y Düsseldorf.
El ministro de Interior agregó que las fuerzas de seguridad alemanas desde el principio han “trabajado para intentar despejar una posible motivación terrorista” en este suceso.
La investigación sobre la tragedia aérea dio un vuelco el jueves, después de que la fiscalía francesa anunciase que el copiloto de la nave, Andreas Lubitz, se negó a abrir la puerta de la cabina al comandante cuando éste quiso volver a entrar y accionó el descenso del avión “con voluntad de destruir el avión” por razones que se desconocen.
De Maizière afirmó el miércoles en rueda de prensa que por el momento no había “ningún indicio sólido” que apuntase a que la catástrofe aérea hubiese “sido causada a propósito por terceros”.
“Debemos abstenernos de especulaciones sobre las posibles causas”, añadió el ministro.
Mientras tanto, el presidente de la aerolínea Lufthansa, Carsten Spohr, dijo el jueves que la compañía desconoce los motivos que llevaron al copiloto a provocar de forma consciente el descenso del avión.
Spohr afirmó que la compañía está “consternada” tras conocer la grabación de la caja negra del avión siniestrado de su filial Germanwings y dijo que “lo que ha ocurrido era inimaginable”.
“Ni en nuestros peores sueños hubiéramos podido imaginar algo así”, dijo el presidente de Lufthansa, que aseguró que la aerolínea selecciona el personal con mucho cuidado.
Spohr mostró absoluta confianza en sus pilotos y en los criterios de selección que tiene la mayor aerolínea de Alemania, y calificó lo ocurrido como “el acontecimiento más horrible en la historia de nuestra compañía”.
El presidente de Lufthansa añadió que no hay manera de prevenir un accidente así y explicó que el copiloto había superado las pruebas médicas que se realizan una vez al año pero que tras la formación de los pilotos no se realizan pruebas psicológicas explícitas.
Spohr hizo hincapié en que los estándares de seguridad de Lufthansa son elevados y que volar es el medio de transporte más seguro.
Spohr también dijo que en caso de que un piloto pierda el conocimiento existe en la compañía un código propio y una señal. Si una vez activada, no hay respuesta, se abre la puerta de la cabina.
Lubitz, el copiloto del avión de Germanwings que presuntamente estrelló el Airbus A320 en los Alpes franceses, nació en la pequeña localidad de Montabaur, en el estado federado de Renania-Palatinado, en el oeste de Alemania.
El copiloto, de 28 años, tenía una experiencia de 630 horas de vuelo y había comenzado a trabajar en Germanwings en septiembre de 2013.
Según el presidente de Lufthansa, en su formación se produjo una interrupción hace años, pero sostuvo que “era cien por cien apto para el vuelo, sin ningún tipo de peculiaridad”.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de marzo de 2015, 10:42 a. m. with the headline "Alemania afirma que el copiloto no parece tener vínculos ‘terroristas’."