Safan Baqleh, de 35 años, quien también es arpista profesional, no pudo decir por qué seguía en el país. Solo sabía que no podía soportar la idea de vivir como una refugiada en el extranjero.
Safan Baqleh, de 35 años, quien también es arpista profesional, no pudo decir por qué seguía en el país. Solo sabía que no podía soportar la idea de vivir como una refugiada en el extranjero. Facebook
Safan Baqleh, de 35 años, quien también es arpista profesional, no pudo decir por qué seguía en el país. Solo sabía que no podía soportar la idea de vivir como una refugiada en el extranjero. Facebook

Damasco, la ciudad solitaria

29 de noviembre de 2017 06:26 PM