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La ONU alerta sobre las graves amenazas para la paz

El embajador de Alemania ante las Naciones Unidas, Harald Braun (en las pantallas), pronuncia un discurso durante una sesión solemne de la Asamblea General de la ONU, celebrada en conmemoración del fin de la Segunda Guerra Mundial.
El embajador de Alemania ante las Naciones Unidas, Harald Braun (en las pantallas), pronuncia un discurso durante una sesión solemne de la Asamblea General de la ONU, celebrada en conmemoración del fin de la Segunda Guerra Mundial. EFE

Con motivo del 70 aniversario del fin de la II Guerra Mundial, la ONU se comprometió el martes a no olvidar las lecciones de aquel devastador conflicto y advirtió sobre las graves amenazas para la paz en la actualidad.

“La Segunda Guerra Mundial fue un momento de atrocidades innombrables, de pérdida de la fe y de una humanidad devastada. Hoy, honramos a las innumerables víctimas que perdieron sus vidas en la guerra”, dijo Sam Kutesa, el presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Kutesa fue el encargado de abrir una sesión solemne en recuerdo de los caídos durante el conflicto, que en Europa terminó en mayo de 1945 y que desembocó en la creación de la propia ONU en octubre de ese mismo año.

El presidente de la Asamblea General subrayó la necesidad de que la comunidad internacional nunca olvide su “responsabilidad de enfrentarse a tiranos, déspotas y todos aquellos que intentan suprimir la naturaleza del espíritu humano”.

El secretario general, Ban Ki-moon, simbolizó el martes el compromiso de la ONU con esa idea plantando un árbol en la sede de la organización.

“Plantando hoy este árbol recordamos a todos aquellos que murieron y se sacrificaron defendiendo la misión establecida en la Carta de las Naciones Unidas y nos volvemos a comprometer con los objetivos e ideales fundacionales”, señaló Ban.

El diplomático coreano recordó que hace 70 años los fundadores de la ONU “plantaron las semillas de una organización que esperaban que llevase a la familia humana lejos del horror y hacia un futuro mejor”.

En su opinión, la ONU puede hoy mirar atrás con orgullo por los logros conseguidos, pero debe también reconocer que ha habido muchos obstáculos a lo largo del camino y que el mundo está hoy marcado por conflictos e inestabilidad.

“Aún hay mucho camino por recorrer hasta que las semillas plantadas hace siete décadas florezcan en vidas de dignidad y paz para todos”, aseguró.

En esa línea, además de honrar a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, un buen número de países destacaron durante sus intervenciones en la Asamblea General los conflictos actuales y los graves riesgos a los que se enfrenta el mundo.

“La libertad vuelve a estar bajo ataque. Los islamistas radicales que avanzan en Oriente Medio y el norte de África están tan decididos y son tan peligrosos como las fuerzas nazis que marchaban en Europa”, señaló el embajador israelí ante la ONU, Ron Prosor.

“No se equivoquen, el mal está vivo, y no sólo en Oriente Medio. En el corazón de la civilizada Europa, se puede oír a turbas enfurecidas gritar ‘gasead a los judíos'”, insistió.

Mientras, la embajadora estadounidense, Samantha Power, dijo que la comunidad internacional debe preguntarse en todo momento si está haciendo lo suficiente para defender los principios por los que se luchó contra el nazismo.

“Esos principios son ridiculizados por Gobiernos que bombardean con gases y bombas de barril a su propio pueblo y usan el hambre como arma de guerra, tal y como sigue haciendo el régimen de (el presidente sirio, Bachar) Al Asad”, dijo Power, que también apuntó a las atrocidades en Corea del Norte.

Tanto Power como los representantes de otros países -entre ellos Cuba e Israel- destacaron hoy el papel fundamental de la Unión Soviética en la derrota del nazismo.

Lo hicieron en un momento en que las tensiones entre Moscú y Occidente han hecho que gran parte de los líderes mundiales se hayan mantenido al margen de las conmemoraciones organizadas por el presidente ruso, Vladímir Putin.

Todos los mandatarios occidentales, desde el estadounidense Barack Obama, hasta el francés, Francois Hollande, y la alemana, Angela Merkel, han encontrado excusas para no acudir el 9 de mayo al grandioso desfile militar en la Plaza Roja de Moscú.

Entre los líderes que estarán esta semana en Moscú sí figura Ban Ki-moon, que aprovechará el viaje para desplazarse también a Kiev y ver al presidente ucraniano, Petró Poroshenko, que mantiene un duro conflicto con Putin.

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