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Turista de Miami desata debate en España tras ser atacado por vendedores inmigrantes

El turista de Miami que descalabraron en Barcelona relata el terror que vivió

Jose Bravo compartió con el Nuevo Herald cómo fue el escalofriante momento en el que un grupo de comerciantes callejeros lo atacó en las Ramblas, Barcelona.
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Jose Bravo compartió con el Nuevo Herald cómo fue el escalofriante momento en el que un grupo de comerciantes callejeros lo atacó en las Ramblas, Barcelona.

Un turista de Miami fue atacado por un grupo de vendedores ambulantes en Barcelona, España, a principios de este mes cuando trataba de ayudar a una mujer. Los golpes que José Bravo recibió en todo el cuerpo le dejaron laceraciones en la cabeza, brazos y piernas que, semanas después, siguen visibles.

La agresión ocurrió en la turística y problemática avenida de las Ramblas, cuando Bravo vio cómo una mujer era agredida por un grupo de vendedores ambulantes y sin pensarlo dos veces decidió ayudarla. Pero n nunca esperó que la reacción de los vendedores fuese tan violenta, relató.

“De todas partes vinieron a atacarme”, dijo Bravo.

Una herida en la cabeza le causó a Bravo una peligrosa hemorragia. “Yo pensé que me iba a morir”, dijo el residente de Miami, quien tuvo que ser trasladado a un hospital para recibir atención

Bravo ha pedido en múltiples medios de comunicación de Europa y Estados Unidos que las autoridades estadounidenses emitan una alerta de viaje para España. “La situación en Barcelona, España, está muy peligrosa. La policía no lo puede proteger a uno porque el alcalde y los políticos de allá no respaldan a la policía”, dijo.

El 10 de agosto, según reportó el diario El País la policía de Barcelona, los Mossos d’Esquadra, arrestó a un ciudadano senegalés de 32 años por herir a Bravo en la cabeza con le hebilla de un cinturón.

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Una vista de las Ramblas en el aniversario del atentado terrorista en Barcelona, el 17 de agosto del 2018. Manu Fernández AP

La controversia ocurre un año después del ataque terrorista en las Ramblas, que dejó un saldo de 16 muertos y 150 heridos.

La golpiza que sufrió Bravo en Barcelona a manos de los vendedores ambulantes o manteros, la mayoría de ellos inmigrantes indocumentados del oeste de África, fue leña fresca en el ardiente debate nacional en España en torno los comerciantes ambulantes y la inmigración.

Albert Rivera, presidente del partido político Ciudadanos, una organización de centroderecha, aprovechó la situación para lanzar una campaña viral en redes sociales con el hashtag #CallesOkupadas, según reportó El País. Los organizadores de la campaña dijeron que el objetivo era denunciar a los ayuntamientos de Madrid y Barcelona, ambos bajo gobiernos de izquierda, por permitir la venta ilegal de mercancía en las calles.

La campaña de Rivera tuvo eco en el partido político tradicional de la derecha española, el Partido Popular. Según reportó The Guardian, el portavoz del Partido Popular en el Senado, Ignacio Cosidó, ligó a los manteros con el alza del crimen en las calles de Barcelona.

“No digo que esta sea la única razón, pero para garantizar nuestra coexistencia y seguridad necesitamos tener fronteras seguras”, dijo Cosidó en una localidad del sur de España.

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Un “mantero” carga sus mercancias mientras camina por la arcada de la Plaza Mayor, en el centro de Madrid, el 24 de julio del 2018 Francisco Seco AP

Por su parte, la agrupación de izquierda Podemos respondió a la campaña de Albert Rivera contra los manteros diciendo que era “un llamado a la intolerancia”, según reportes del diario La Vanguardia. El portavoz del grupo parlamentario del PSOE en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo Partido calificó como “inquietante” una de de las consignas de Ciudadanos donde hacía un llamado al orden en las calles y exigía “Basta de dejadez”.

En marzo, un vendedor ambulante murió por un paro cardiaco durante un operativo policial en Madrid, según informó Antena Tres. Tras la muerte del ciudadano senegalés hubo disturbios que la policía tuvo que sofocar con balas de goma.

Si bien los manteros siempre han dado mucho de qué hablar en España, según reportes de El País basados en cifras de los ayuntamientos de las dos ciudades, sus números son más bien bajos: entre 150 y 200 en Madrid, y de 300 a 400 en Barcelona.

Uno de los portavoces del Sindicato de Manteros y Lateros, Lamine Sarr, dijo en conferencia de prensa en Barcelona el 9 de agosto que se veían forzados por las circunstancias a vender productos de la piratería en la calle.

“La mayoría de manteros tienen sus propios oficios, pero no pueden ejercerlos por las leyes de extranjería y por el racismo que destroza nuestras vidas”, dijo Sarr.

Mientras tanto, José Bravo dijo que buscará reunirse con el congresista de Florida Marco Rubio, para que respalde su propuesta de emitir una alerta de viaje a España.

Siga a Luis Hernández en Twitter en @LAHOM64.

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