Los suizos no quieren cuernos ...y llevan el tema a las urnas
Los suizos rechazaron el domingo en referéndum que se subvencione con fondos públicos a los dueños de vacas y cabras que decidan no eliminar los cuernos de estos animales, una práctica generalizada que una iniciativa popular pretendía cambiar.
Con el 54 por ciento de votos, los ciudadanos rechazaron la propuesta para incorporar a la Constitución un artículo que hubiese obligado al Estado suizo a brindar “respaldo financiero a los propietarios de vacas, toros reproductores, cabras y carneros reproductores” que mantuviesen sus cuernos en la edad adulta.
Esa fórmula debía formar parte de un marco legislativo más amplio sobre el respecto del medio ambiente y de los animales.
El principal impulsor de esta iniciativa, un campesino del cantón de Berna Armin Capaul dijo -en comentarios a la radio pública suiza- que con esta decisión “el pueblo descuerna al animal nacional y por esto deberá explicarse ante el mundo entero”.
Capaul recolectó las 100,000 firmas necesarias para forzar la convocatoria de un referéndum, un proceso a lo largo del cual empezó a recibir apoyo de algunos grupos agrícolas, de defensa de los animales y organizaciones medioambientales.
Los defensores de la iniciativa afirmaban que solo el 10 por ciento de las vacas suizas conservan sus cuernos, pero las autoridades -que se opusieron y pidieron a los ciudadanos que votasen en contra- afirmaban que en realidad son un 25 por ciento.
En términos financieros los primeros cifraron en unos $14.7 millones el coste anual de la subvención (170 por vaca y 34 por cabra), pero el gobierno señaló que la factura podía elevarse hasta $30.5 millones al año.
La crianza de vacas y cabras con cuernos es más costosa porque requiere más espacio por ejemplar, lo que hubiese sido compensado con el subsidio que se proponía.
En otro tema de votación, los suizos rechazaron con un 67 por ciento de votos una iniciativa lanzada por el partido de ultraderecha UDC para que el derecho suizo prime sobre el derecho internacional.
De haber sido aceptada, las autoridades hubiesen tenido que revisar y adaptar todos los tratados internacionales con contenidos contrarios a la Constitución helvética y, de ser necesario, retirarse de ellos.
Una gran parte de la clase política y de organizaciones de Derechos Humanos habían expresado durante la campaña su inquietud ante el riesgo de que tal iniciativa fuese aprobada.
Al conocerse el domingo los resultados, la ONG Amnistía Internacional dijo que el rechazo expresado en las urnas “es un enorme alivio” y que su contundencia revela la importancia que el pueblo suizo da a los derechos humanos.
La única iniciativa aprobada en el referéndum del domingo fue la que permite a los servicios de los seguros sociales a contratar detectives privados para descubrir a los estafadores.
El 67 por ciento de votantes aceptaron que se legalice el seguimiento secreto de asegurados sospechosos de engañar a los seguros públicos, como los de salud, desempleo o invalidez.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de noviembre de 2018, 9:36 a. m..