Pilotos frustrados: tráfico aéreo en Bahamas afecta esfuerzos de asistencia
Mientras las embarcaciones privadas comenzaron a llegar a Ábaco el viernes para ayudar a evacuar a víctimas del huracán Dorian en las Bahamas, aumentaba la frustración de pilotos de aviones y helicópteros, que se queja de que el caos en el control de tráfico aéreo está afectando los esfuerzos de asistencia.
La frustración ocurre en momentos que las Bahamas amplía restricciones que según los pilotos los obliga a volar primero a Nassau, la capital, antes que les permitan dirigirse a Ábaco, donde “miles” esperan ser evacuados de la devastada isla.
“Entrar y salir de Nassau es el mayor problema”, dijo un piloto de vuelos fletados de Miami-Dade, quien está ayudando en los esfuerzos de asistencia y pidió no ser identificado por temor a represalias.
“Esta gente no sabe cómo guiar los aviones, no saben cómo crear un flujo de tráfico aéreo. Para mí, ir a Sandy Point es un vuelo de 15 minutos, pero me tienen en el aire una hora”, dijo el piloto, refiriéndose a las instrucciones de la torre de control de volar alrededor del lugar hasta que reciba permiso de aterrizaje. “Y te dicen que vueles despacio para poder acomodar el resto del tráfico.
“Hay miles de personas que tenemos que sacar de Ábaco”, agregó, describiendo la escena en el Aeropuerto de Sandy Point, en la parte sur de la isla, donde muchas personas llevan días esperando a que las rescaten. “Estas personas [los controladores] no tienen idea de la urgencia que existe”.
El piloto, que había esperado hacer cuatro viajes entre Sandy Point y Nassau, dijo que después de 11 horas en las Bahamas el jueves, solamente pudo hacer un viaje y evacuar a 11 personas. Además de que los controladores de tráfico aéreo locales no están capacitados para manejar muchos vuelos, el piloto dijo que “personas que vuelan desde Estados Unidos para ver lo que ha ocurrido no ayuda mucho”.
“Las avionetas que quieren ayudar, tienen todo mi agradecimiento. Pero, por favor, no vengan ahora, porque entonces los que volamos aviones grandes y pesados, y los helicópteros que pueden aterrizar en muchas partes y sacar enfermos, no podemos hacer lo que nos toca. Tienen que mantenerse alejados. Si quieren ayudar, que hagan donaciones a grupos locales o envíen cosas por mar.
“Necesitamos ayudar de la Administración Federal de Aviación y otros controladores que ayuden o se hagan cargo del espacio aéreo de las Bahamas para que los vuelos de asistencia se muevan con más eficiencia”, dijo.
Un piloto de helicóptero que llegó a Ábaco poco después que Dorian pasó dijo que los controladores bahamenses “están abrumados y no están equipados para manejar esta cantidad de aviones”.
“Estamos esperando tres horas por la autorización porque hay vuelos avionetas de paseo, que no son una prioridad”, dijo el piloto, quien pidió no ser identificado.
Dionision D’Aguilar, ministro de Aviación Civil y Turismo de Bahamas, no respondió a una solicitud de declaraciones del Miami Herald sobre la situación.
El viernes, el abogado Alfred Sears, ex parlamentario bahamense, envió una carta al primer ministro Hubert Minnis tras pasar seis horas en Nassau el jueves “tratando desesperada e infructuosamente de sacar” a su familia de Ábaco.
En una entrevista con el Miami Herald, Sears dijo que aunque al final pudo sacar a su sobrina y su familia el viernes por la mañana, pero no puede dejar de preguntarse qué pasará con las personas sin conexiones.
Durante el tiempo que estuvo en el aeropuerto, dijo, escuchó a varios pilotos expresar sus frustraciones.
Agregó que el jueves, varios miembros de la Fuerza de Defensa de Jamaica, que trajeron un avión para vuelos de reconocimiento para ayudar a los 150 militares jamaiquino que realizan labores de ayuda, no pudieron volar a Ábaco o Gran Bahama porque “la aviación civil no los autorizó”.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de septiembre de 2019, 4:30 p. m..