Indignación en Francia por espionaje norteamericano
Francia calificó el miércoles de “inaceptable” las escuchas de Estados Unidos a los tres últimos presidentes franceses, un incendio que Barack Obama trató de apagar con una llamada en la que aseguró a François Hollande que acabará con este tipo de prácticas.
El presidente Obama “reiteró sin ambigüedad”, durante una conversación de “un buen cuarto de hora” que tuvo lugar a iniciativa del presidente francés, su “compromiso firme” contra todo espionaje a un país aliado, anunció el Elíseo en un comunicado.
La entrevista telefónica sirvió “para establecer los principios que deben gobernar las relaciones entre aliados en materia de inteligencia”, informó la presidencia francesa, añadiendo que “responsables franceses de inteligencia viajarán a Washington próximamente para profundizar en la cooperación” entre ambos países.
El diario Libération y el portal de información Mediapart habían publicado el martes documentos sobre el espionaje estadounidense filtrados por Wikileaks, cuyo fundador prometió nuevas revelaciones.
A primera hora de la mañana, Hollande había convocado en el palacio del Elíseo un consejo de defensa, en el que participaron el primer ministro Manuel Valls, el canciller Laurent Fabius y los ministros de Defensa y del Interior, respectivamente Jean-Yves Le Drian y Bernard Cazeneuve, acompañados por jefes militares y de los servicios de inteligencia.
La embajadora de Estados Unidos en Francia, Jane Hartley, fue convocada el miércoles por la tarde por el canciller Fabius para dar explicaciones.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de junio de 2015, 9:18 p. m. with the headline "Indignación en Francia por espionaje norteamericano."