Aparece criatura blanda y amorfa en playa de Texas
Una criatura amorfa cubierta de manchas en forma de lunares apareció recientemente en una playa de Texas. Los expertos, sin embargo, le advierten al público que no dejen que su apariencia suave y blanda lo confunda.
La masa amorfa es un hallazgo que “no es bien recibido”, dijo el Parque Nacional Padre Island Seashore en una publicación que colgó el 30 de junio en Facebook, donde compartió la imagen de una de estas criaturas en la arena.
Se trata de un medusa australiana y está muy lejos de su casa, según las autoridades. La medusa es oriunda del Océano Pacífico pero comenzó a aparecer en el Golfo de México hace pocos años.
Estas especies crecen mucho, hasta 20 pulgadas de ancho, y se desplazan en grandes concentraciones, dijo la publicación. A diferencia de muchos otros tipos de medusas, no le hacen daño a las personas, al menos no directamente.
“Tienen un veneno leve, y no se consideran un peligro para los humanos. Su veneno es tan débil que no pueden usarlo para atrapar a sus presas”, dijeron las autoridades.
Entonces, ¿son grandes, blandas e inofensivas? Todo eso suena a una medusa cualquiera, ¿no? Equivocado.
Desde que llegaron al golfo, han estado alimentándose de “grandes cantidades de zooplancton, lo que le dificulta a la fauna marina de la región hallar comida”, dijo la publicación.
Los expertos creen que las especies llegaron al Golfo de México pegadas en los cascos de los barcos en forma de pólipos, de acuerdo con el Instituto de Especies Invasivas de Texas. La medusa puede vivir hasta cinco años en la etapa pólipo de su ciclo de vida antes de alcanzar la etapa adulta de “medusa”, en la que por lo general viven otros dos años, apuntó el instituto.
“En el golfo, este invasor ha formado enormes enjambres en los últimos tiempos”, dijo el instituto. “Cada criatura puede alcanzar 50 metros cúbicos (casi 1,765 pies) de agua llenos de plancton en un día, lo que convierte en peligrosa sus densas concentraciones”.
Aunque estas medusas pueden tener un impacto negativo en el ecosistema del golfo, una persona promedio no puede hacer mucho si se encuentra con una.
“Lo mejor que se puede hacer es no tocarlas, dejarlas donde se las encontró y dejar que la naturaleza se encargue del resto”, agregó el instituto.
Traducción de Jorge Posada