Investigadores encuentran en Japón a criatura marina muy pequeña y “extraña”
En una arenosa costa de Japón, una pequeña y “extraña” criatura marina vive su rutina diaria, arrastrándose de un lado a otro por encima de grandes piedras. El animal “parecido a un enano” es muy difícil de encontrar, pero los científicos lograron rastrearlo y, tras estudiarlo a fondo, resultó ser una nueva especie.
Hiroshi Fukuda, investigador y profesor asociado de la Universidad Okayama, encontró por primera vez el raro caracol hace más de 30 años, cuando era estudiante, dijo la universidad en un comunicado de prensa, fechado el 29 de diciembre.
Desde entonces, el diminuto caracol se ha estado estudiando en Japón, pero, hasta ahora, nunca había sido descrito formalmente, de acuerdo con un estudio que se publicó el 23 de noviembre en la revista especializada Molluscan Research.
Fukuda estudió docenas de los pequeños caracoles, dijo el estudio, y entonces se dio cuenta de que había descubierto una nueva especie: Xenassiminea nana, o caracol enano.
Los caracoles enanos miden menos de una décima parte de una pulgada de tamaño, según el trabajo. Fukuda bautizó a la nueva especie con el nombre de la palabra latina para enano, “nanus”, debido a su pequeñísimo tamaño.
En varias fotos puede verse el caracol enano. Tiene una “brillante” concha transparente en forma de espiral y un cuerpo pálido con ojos negros, destacó el estudio. Fukuda describió a la nueva especie como “extraña”.
Los caracoles enanos son “muy activos” y pueden arrastrarse con gran rapidez, mediante movimientos “que parecen pasos”, escribió Fukuda en el estudio.
La nueva especie “vive en espacios muy estrechos debajo de las piedras, en la grava profundamente enterrada en la arena fangosa de grandes bahías o áreas de las aguas salobres de los estuarios”, dijo el estudio. Los animales “a menudo se hallan arrastrándose por las paredes de lodo” de las madrigueras de gusanos de tierra y de cangrejos.
Hasta ahora, la nueva especie solo se ha encontrado “en climas templados de Japón”, señaló Fukuda.
Se cree que posiblemente los caracoles enanos pasaron inadvertidos debido a su tamaño y el “hábitat único” donde viven, lo que hace que sea “muy difícil verlos”, dijo el estudio.
La nueva especie pertenece a su propio género, xenassiminea, dijo el estudio. Fukuda bautizó a este género por la palabra griega “xeno”, que significa “extraño” o poco frecuente”, y por la familia a la que pertenece, la assimineidae.
Según Fukuda, la nueva especie se identificó basándose en su concha, su anatomía interna y en otras sutiles características externas.
Hasta el momento, no se ha realizado un análisis de ADN.
Traducción de Jorge Posada