Mujer que paseaba a sus perros encuentra una criatura marina ‘sumamente venenosa’ en playa de Australia
A largo de la costa oeste de Australia, el rugir de las olas bate a un ritmo constante. Dianne Bennett lleva mucho tiempo caminando por la playa y los arrecifes y conoce muy bien ese sonido.
Pero un día, una colorida —y peligrosa— sorpresa la esperaba en la orilla.
“Estaba paseando a mis perros en un área con una marea muy baja cuando la encontré”, le dijo Bennett a McClatchy News el 24 de febrero. En la playa en Broome, Bennett vio una criatura marina de color púrpura que se retorcía.
“Lo primero que pensé es que era un grupo de anguilas en un agujero”, le dijo Bennett a la Australian Broadcasting Corporation.
Bennett se había topado con una especie de anémona marina rara y “sumamente venenosa”: dofleinia armata, también conocida como anémona armada o anémona rayada, escribió en Facebook el 11 de febrero.
En varias fotos puede verse a la anémona armada con el cuerpo hecho un nudo y una masa de tentáculos.
“Esta especie es una de las más grandes y sin duda alguna la anémona australiana más peligrosa que existe”, escribieron científicos del Museo Queensland en un reporte del 2004. “El contacto con esta especie provoca heridas muy dolorosas que pueden durar meses en sanar”.
El cuerpo de una anémona armada puede alcanzar unas ocho pulgadas de ancho y sus tentáculos casi pueden llegar a las 20 pulgadas de largo, según los investigadores. Con frecuencia, el animal se enrosca como una pelota, escondiendo la boca y ocultando su tamaño total.
Zoe Richards, experta en invertebrados marinos del Museo del Oeste de Australia, dijo que “solo una vez en mis expediciones he visto a una anemona armada. No se encuentran comúnmente”, le declaró a la Australian Broadcasting Corporation.
“Cuando la encontré, no me di cuenta de lo inusual que era esta anémona”, le dijo Bennett a McClatchy News.
“A primera vista, parecía una pila de serpientes enroscadas”, comentó un usuario de Facebook.
“Pensé que era crema dental”, escribió otro.
“El medio marino es otro mundo, nunca se sabe qué se puede encontrar”, le dijo Bennett a la Australian Broadcasting Corporation.
Broome está en la costa noroeste de Australia y en el lado opuesto del continente de Sydney, la capital de país.
Traducción de Jorge Posada