Hallan en tumbas de iglesia de 700 años de antigüedad un sinfín de objetos religiosos
Mientras exploraba una antigua iglesia católica en Francia, un equipo de arqueólogos descubrió más de 200 tumbas.
Análisis posteriores indican que en las tumbas había algo más que restos humanos: dentro, los expertos hallaron colecciones de extrañas joyas y objetos religiosos, según un comunicado del 4 de marzo del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP).
La iglesia en Morlaix era un convento jacobino, que se estableció en 1238. La iglesia se consecró en el 1250 y se restauró y amplió luego de un fuego en el 1344. La Orden de los Dominicos —una de las cuatro órdenes de la Iglesia Católica Romana— se conoce en Francia como la Orden de los Dominicos.
Los expertos dijeron que la mitad oeste de la iglesia estaba bien conservada, sobre todo el piso y las tumbas.
Más de de 230 tumbas pertenecientes a hombres, mujeres y niños de todas edades se descubrieron en la iglesia, según los arqueólogos. De las tumbas, el 85 por ciento eran tumbas sencillas y el 15 por ciento eran tumbas conjuntas hechas en bóvedas de cemento.
Dado que en las tumbas conjuntas estaban enterradas más de una persona —en una, se hallaron los restos de 17 personas— los expertos dijeron que el número de restos es mayor que la cantidad de tumbas.
Las tumbas se encontraron en varias partes de la iglesia. Muchas de las bóvedas se hallaron en una extensión de la iglesia que se construyó en el siglo XV, aunque también se encontraron en la nave de la iglesia, así como en sus alas sur y oeste.
Una de las bóvedas más grandes posiblemente perteneció a un gobernador de la ciudad del siglo XVI, dijeron los investigadores. Otra de las tumbas tenía restos de ropa, en vez de la típica mortaja católica, lo que indica que posiblemente la persona murió de una enfermedad infecciosa.
En las bóvedas y tumbas individuales, los arqueólogos encontraron joyas raras y artefactos religiosos.
Entre los hallazgos hay alfileres de cobre que se usaban para mantener las mortajas en su lugar, así como anillos y brazaletes, dijeron los arqueólogos. También se halló gran cantidad de artefactos de devoción religiosa, como rosarios y crucifijos.
Los rosarios estaban hechos de diversos tipos de cuentas, como madera, hueso, piedra y vidrio, dijeron los arqueólogos. Por su parte, los crucifijos fueron elaborados de madera, cobre y terracota. De igual modo, los expertos también encontraron una extraña pieza de hueso en forma de cráneo. Es diferente a cualquier otro hallazgo, dijeron.
Estos artefactos religiosos se hallaron con la persona muerta —en la mano o en el torso— o bien, colocados en el ataúd.
Los arqueólogos también identificaron ataúdes de madera, cruces de madera y trozos de escapularios de seda, que son como objetos parecidos a collares, todos muy bien preservados.
Las búsquedas e investigaciones en el lugar continuarán, en tanto los especialistas trabajan para conocer más sobre la iglesia y realizar análisis más profundos de los restos hallados en el sitio, confirmaron las autoridades.
Morlaix está en el oeste de Francia, a unas 330 millas al oeste de París, la capital del país.
Traducción de Jorge Posada