Un montón de dientes y huesos en el lecho marino de una costa de Chile intriga a los científicos. ¿Qué era?
Una transmisión en vivo desde las profundidades marinas de una costa de Chile desató un verdadero furor en la internet cuando mostró un sinfín de grandes dientes cónicos a unos 700 pies de profundidad.
Entre los hallazgos había una mandíbula, todavía con un colmillo.
El descubrimiento lo hizo el lunes, 18 de noviembre, un grupo de científicos que trabaja en el Instituto Oceánico Schmidt, y los propios expertos admitieron que no estaban seguros qué habían encontrado.
No era un tiburón ni una ballena ni una foca, concluyó el equipo de investigadores.
El video se transmitió internacionalmente y quienes lo vieron no tardaron mucho en empezar a especular con ideas de todo tipo, algunas sensibles (caimán o cocodrilo) y otros con bromas como que eran los dientes de una sirena.
Lo que sí era evidente es que los restos del animal que fuera, llegaron hasta el lecho del mar y fueron devorados por la fauna marina. Y solo quedaron los huesos más gruesos y pesados y los dientes.
La expedición estaba explorando una zona donde los gases suben a la superficie desde el lecho del mar, ubicada en un cañón costero de la península de Taitao, en Chile.
Muestras de la fauna y de la vida marina se recogieron en la zona mediante un vehículo que funciona por control remoto. El equipo también recogió muestras de huesos y dientes, con el objetivo de que se pueda extraer el ADN “para determinar qué era”.
Evidencia de osedax —minúsculos “gusanos zombies”— también se hallaron en los huesos desperdigados.
Tras una larga discusión, la mejor conclusión a la que llegó el equipo es que los huesos y los dientes podrían ser de un león marino de América del Sur.
Esta especie puede alcanzar nueve pies y pesar casi 800 libras, y tiene “fuertes mandíbulas llenas de dientes afilados adaptados para atrapar y desgarrar a las presas”, dijeron los expertos. Los leones marinos son oriundos de Chile, donde “viven en las costas y las playas”, dijo el sitio web Animalia.
Traducción de Jorge Posada
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de noviembre de 2024, 4:04 a. m..