Irán da a EEUU un ultimátum para que acepte su contrapropuesta de paz
El jefe negociador iraní urgió este martes a Estados Unidos a que acepte la contrapropuesta de la república islámica para poner fin a la guerra, después de que el presidente Donald Trump dijera que la tregua se encuentra en estado crítico.
La guerra iniciada hace más de dos meses con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán afecta a cientos de millones de personas en todo el mundo por sus repercusiones en la economía mundial, a pesar de un alto el fuego en vigor desde el 8 de abril.
Ambas partes se niegan a hacer concesiones y amenazan con reanudar los combates, pero ninguna parece dispuesta a volver a una guerra abierta.
“No hay otra alternativa más que aceptar los derechos del pueblo iraní tal como se exponen en la propuesta de 14 puntos. Cualquier otro enfoque será infructuoso y se saldará con un fracaso tras otro”, escribió en X el negociador Mohamad Baqer Qalibaf.
Cuanto más se demore Washington en aceptar la propuesta “más tendrán que pagar los contribuyentes estadounidenses”, añadió sobre la oferta enviada en respuesta al plan de Washington.
En Estados Unidos, la inflación en abril alcanzó su nivel más alto en tres años, debido a las consecuencias de la guerra en Medio Oriente, según datos publicados este martes que aumentan la presión sobre el gobierno en un año de elecciones legislativas de mitad de mandato.
El Pentágono indicó además este martes que el costo de la guerra con Irán se aproxima a los $29,000 millones, unos $4,000 millones más que lo estimado hace dos semanas.
“Aferrarnos a cualquier cosa”
Según varios medios, la propuesta estadounidense incluía un memorando de entendimiento para poner fin a los combates y establecía un marco de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán sostiene que su respuesta pide el fin de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, el cese del bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes y la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero por las sanciones impuestas hace años.
Donald Trump lo considera “totalmente inaceptable” y afirma que el alto el fuego está en estado crítico.
La guerra verbal preocupa a los iraníes.
“Intentamos aferrarnos a cualquier cosa que pueda ayudarnos a sobrevivir. El futuro es muy incierto y vivimos al día”, dijo Maryam, una pintora de 43 años de Teherán, a periodistas de la AFP que hablaron con ella desde París.
Se espera que Trump presione a China
La airada reacción de Trump provocó un repunte de los precios del petróleo, que se mantienen por encima de los $100, y frustró las esperanzas de un acuerdo rápido sobre el estrecho de Ormuz, donde Irán ha restringido el tráfico marítimo y ha instaurado un sistema de cobro de peajes.
Las autoridades estadounidenses consideran “inaceptable” que Teherán controle el estrecho, por el que solía transitar una quinta parte del petróleo y el gas natural del mundo, además de una gran cantidad de fertilizantes.
Trump declaró a Fox News que sopesa reactivar una operación estadounidense de corta duración para guiar a los petroleros y buques mercantes a través de Ormuz, pero aún no ha tomado una decisión.
Los mercados siguen ahora pendientes del viaje de Trump a Pekín, donde aterrizará el miércoles para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping.
Irán también seguirá muy de cerca esta visita, en la que se espera que Trump presione a Xi, cuyo país es uno de los principales compradores de petróleo iraní.
La guerra ha provocado asimismo una escasez de fertilizantes a nivel mundial, lo cual pone en peligro el suministro de alimentos para decenas de millones de personas.
“Un infierno para Israel”
En otro frente de la guerra, Líbano, siguen los combates entre Israel y el grupo proiraní Hezbolá a pesar de un alto el fuego declarado el 17 de abril.
Este martes, dos socorristas murieron en un bombardeo israelí en el sur de Líbano, y las autoridades locales contabilizan cerca de 380 muertos desde el inicio del alto el fuego, así como más de 2,800 fallecidos desde que el país se vio arrastrado a la guerra el 2 de marzo, tras disparos de misiles de Hezbolá contra Israel.
El líder de Hezbolá, Naim Qasem, reiteró las amenazas contra su enemigo a ultranza.
“No nos rendiremos y seguiremos defendiendo Líbano y a su pueblo, sin importar el tiempo que lleve ni lo grandes que sean los sacrificios”, afirmó en un comunicado. “No abandonaremos el campo de batalla y lo convertiremos en un infierno para Israel”, amenazó.