Crece la indignación mundial tras burlas de ministro israelí hacia activistas de flotilla de Gaza
Los Gobiernos occidentales expresaron su indignación el jueves después de que el ministro de Seguridad de Israel publicara un video en el que se lo veía burlándose de los activistas de una flotilla con destino a Gaza mientras eran inmovilizados en el suelo y de que dos de ellos hayan denunciado después haber sido agredidos físicamente durante su detención.
El trato que recibieron los activistas por parte de los agentes de policía bajo las órdenes del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, también provocó la reprimenda del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y de Estados Unidos, el aliado más fiel de Israel.
Los activistas, cuyo barco fue interceptado el miércoles en aguas internacionales por las fuerzas navales israelíes cuando intentaban entregar ayuda humanitaria a Gaza, fueron todos deportados de Israel el jueves, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí.
En toda Europa, los Gobiernos convocaron a los embajadores israelíes para condenar el video. Italia exigió una disculpa, España dijo que no toleraría el maltrato a sus ciudadanos y Francia exigió la liberación de todos los detenidos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico dijo que el video “viola las normas más básicas de respeto y dignidad hacia las personas”, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores de Polonia pidió que se prohibiera la entrada al país a Ben-Gvir.
El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, dijo que Ben-Gvir había “traicionado la dignidad de su nación”.
La oleada de indignación se conoce tras la publicación de videos de estilo electoral por parte de Ben-Gvir y al menos otra ministra del Gobierno de Netanyahu, la responsable de Transportes, Miri Regev, en los que se les ve visitando el puerto y arremetiendo contra los manifestantes, un gesto llamativo de cara a unas posibles elecciones anticipadas en Israel.
Thameen al-Kheetan, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dijo que la detención de los activistas en el mar parecía ilegal, y que cualquier maltrato debía investigarse y los responsables rendir cuentas.
“No es un delito mostrar solidaridad y llevar ayuda humanitaria a las personas que la necesitan desesperadamente en Gaza”, dijo a Reuters.
DOS ACTIVISTAS ITALIANOS DENUNCIAN AGRESIÓN FÍSICA
El periodista italiano Alessandro Mantovani, uno de los varios activistas separados del resto y repatriados antes, dijo que había sido golpeado al llegar al centro de detención israelí, en lo que describió como un contenedor que calificó de “lugar de terror”.
“’Darte una paliza’ significa que me dieron patadas en las piernas y puñetazos en la cara. Son personas que saben lo que hacen, así que no tengo marcas visibles importantes... Te daban una paliza y te decían ‘Bienvenido a Israel’”, dijo a periodistas a su llegada al aeropuerto de Fiumicino, en Roma.
Otro activista italiano, Dario Carotenuto, diputado del Movimiento 5 Estrellas, dijo que le habían dado un puñetazo en el ojo y patadas mientras estuvo detenido.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre las acusaciones de los activistas. Los activistas que formaron parte de flotillas anteriores interceptadas por Israel también afirmaron haber sufrido abusos por parte de las fuerzas israelíes, algo que Israel rechazó.
Los organizadores de la flotilla afirman que su objetivo es romper el bloqueo de Israel sobre Gaza mediante la entrega de ayuda humanitaria, algo que, según las organizaciones de ayuda, sigue siendo escaso a pesar del alto el fuego negociado por Estados Unidos entre Israel y Hamás, en vigor desde octubre de 2025, que incluye garantías de un aumento de la ayuda.
La flotilla partió del sur de Turquía esta semana antes de ser interceptada el miércoles. Flotillas anteriores —incluida una en la que viajaba la activista sueca Greta Thunberg— también fueron interceptadas por Israel, y sus participantes fueron posteriormente deportados.
En un comunicado, la organización israelí de derechos humanos Adalah dijo que los aproximadamente 430 activistas habían sido puestos en libertad en el sur de Israel y serían deportados a través del aeropuerto de Ramon, cerca de Eilat, en el mar Rojo.
El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, dijo que su país estaba organizando vuelos especiales para traer a Turquía tanto a ciudadanos turcos como a participantes de terceros países. Entre los pasajeros de la flotilla se encontraban ciudadanos de España, Corea del Sur e Irlanda.
“Seguiremos defendiendo los derechos de nuestros ciudadanos y cumpliendo con nuestra responsabilidad humanitaria hacia la población civil de Gaza”, dijo Fidan.
LAS PROVOCACIONES OCURREN ANTES DE LAS ELECCIONES ISRAELÍES
El video de Ben-Gvir mostraba a unos agentes obligando a una activista a tirarse al suelo después de que ella coreara “Palestina libre”.
El video también muestra a decenas de activistas detenidos arrodillados en filas con las manos atadas a la espalda con bridas, en lo que parece ser una instalación portuaria israelí al aire libre. Al fondo, se ve a soldados armados con armas largas patrullando la zona desde a bordo de un buque militar.
Durante los dos años de ofensiva militar israelí en Gaza, iniciada tras los ataques de Hamás de octubre de 2023, las tropas israelíes solían alinear en el suelo a los palestinos detenidos, con las manos atadas.
“Mírenlos ahora. Vean cómo están ahora, no son héroes ni nada”, dice Ben-Gvir en el video mientras pasa junto a los activistas llevando una gran bandera israelí.
Netanyahu dijo que la conducta de Ben-Gvir “no se ajusta a los valores y normas de Israel”.
La base política de Ben-Gvir incluye a algunos de los votantes más nacionalistas de Israel, un bloque al que el partido Likud, liderado por Netanyahu, ha intentado cortejar en el pasado antes de las elecciones nacionales, cuya próxima convocatoria está prevista para el 27 de octubre.
Esta semana, Israel se ha acercado a la celebración de elecciones anticipadas después de que los parlamentarios dieran su visto bueno inicial a la disolución del Parlamento.
Canadá y España se encuentran entre los países que han impuesto sanciones a Ben-Gvir y al ministro de Finanzas de extrema derecha, Bezalel Smotrich, alegando que incitaron a la violencia contra los palestinos.
(Reporte de Rami Ayyub en Jerusalén; reporte adicional de John Irish en París y Tuvan Gumrukcu en Ankara, Matteo Negri en Roma y Olivia Le Poidevin en Ginebra; edición de William Maclean; editado en español por Benjamín Mejías Valencia y Daniela Desantis)