Muertes por incendio en un club en Rumanía podrían duplicarse
Los rumanos lloraban, maldecían y oraban el domingo mientras se lamentaban por las víctimas de un incendio en un club nocturno, en tanto los médicos advertían que el número de muertos podría aumentar “de manera significativa”.
En el segundo día de luto en la nación, miles de personas recordaron a las víctimas frente al club nocturno Colectiv, en el 4to distrito de Bucarest, que el viernes fue escenario de la tragedia que ha dejado hasta el momento 30 fallecidos y 184 heridos y quemados.
Unas 146 personas continuaban internadas en diversos hospitales en la capital rumana. De la cifra, 35 se encuentran en estado crítico, manifestó Raed Arafat, un funcionario estatal para situaciones de emergencia. Agregó que el número de fallecidos podría duplicarse.
“Muchos sufrieron quemaduras en la tráquea y pulmones, situación que se agrava por el tipo de gases nocivos que emiten el hule espuma y el mobiliario, que despiden sustancias tóxicas como cianuro. Además muchas personas fueron pisoteadas”, agregó.
En medio de las lágrimas en Bucarest el domingo hubo brotes de ira y exigencias de que se castigue a quienes se considere responsables de lo sucedido. Testigos dijeron que el incendio comenzó cuando el espectáculo de fuegos artificiales encendió el hule espuma, lo que provocó una estampida hacia la única salida que tenía el lugar.
Suscitó una ira generalizada que el club tuviera solo una puerta de salida, que el grupo de rock utilizara fuegos artificiales en su repertorio y que el techo y los pilares estuvieran cubiertos con hule espuma inflamable. También hay críticas contra las laxas normativas antincendios de Rumania.
La policía continúa la compilación de pruebas en el lugar de la tragedia.
La investigación sobre el mortal incendio en una discoteca de Bucarest continuaba este domingo en un ambiente de indignación, en el que la prensa acusaba a los propietarios del local y a las autoridades de “irresponsabilidad”.
La Fiscalía General debe escuchar a los tres accionistas del club Colectiv, la discoteca instalada en una antigua fábrica de zapatos en el centro de la capital rumana en la que tuvo lugar la tragedia.
“¿Coincidencia, maldición o indolencia criminal?”, se preguntaba este domingo la portada del diario Evenimentul Zilei, que asegura que otras dos discotecas de uno de los dueños de Colectiv fueron arrasadas por incendios en los últimos años.
Por su parte, el editorial del periódico Gandul acusaba a las autoridades de no haber endurecido los controles en los bares nocturnos después de otros accidentes similares, aunque menos mortíferos.
“¿Quién es el responsable de que estemos más conmocionados por el ‘número de muertos' que por la propia muerte?”, se pregunta.
El jefe del Estado, Klaus Iohanis, por su parte, llamó de manera enérgica a cambiar la sociedad rumana, roída por la corrupción a su parecer. “No debemos tolerar más la incompetencia de las autoridades, la ineficacia de las instituciones, y no podemos dejar desarrollarse más a la corrupción, al punto que termina por matar”, dijo este domingo de noche en una alocución televisada.
Según los testigos, entre 300 y 500 jóvenes habían acudido al local el viernes para ver un concierto de la banda de rock Goodbye to Gravity, cuando un espectáculo pirotécnico desencadenó un incendio.
En ese momento solo había una puerta abierta y el club no disponía de ninguna salida en casos de emergencia.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de noviembre de 2015, 10:05 p. m. with the headline "Muertes por incendio en un club en Rumanía podrían duplicarse."