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El mundo llora junto a Francia

Numerosos parisinos acudieron el sábado a los sitios de los atentados para rendir tributo a las víctimas.
Numerosos parisinos acudieron el sábado a los sitios de los atentados para rendir tributo a las víctimas. Getty Images

Los ataques terroristas coordinados del viernes en París estremecieron la opinión pública en todas partes del mundo, sobre todo en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, levantando una verdadera ola de manifestaciones de condolencias y de simpatías con el pueblo francés.

Desde Londres a Sydney, sin excluir ninguna gran ciudad, los edificios oficiales y las construcciones emblemáticas se iluminaron la noche del sábado con los colores de la bandera francesa, incluyendo el Muro de los Lamentos en Jerusalén, el Teatro de la Opera de Sydney, el Cristo del Corcovado de Río o el Capitolio de San Francisco.

Dondequiera las personas salían a las calles por millares para dejar un ramo de flores, dejar un letrero o encender una vela en memoria de las víctimas de la infernal barbarie que segó la vida de 129 personas inocentes, cuyo único delito aparente fue el de formar parte de una nación y una civilización cuyos valores no son compartidos por los que organizaron el ataque.

Francia está “en guerra” y atacará al grupo Estado Islámico “para destruirlo”, advirtió este sábado el primer ministro francés Manuel Valls tras los atentados reivindicados por el grupo extremista que dejaron al menos 129 muertos en París y conmocionaron al mundo.

“Quiero decir a los franceses que estamos en guerra […], sí estamos en guerra” y “vamos a actuar y a golpear a ese enemigo” yihadista “para destruirlo” en Francia, Europa, en Siria e Irak, dijo Valls 24 horas después de los hechos, agregando que la respuesta francesa será “del mismo nivel que el ataque”.

Los atentados fueron casi simultáneos, protagonizados por al menos siete yihadistas que actuaron como “máquinas de matar”, en palabras de un testigo presencial.

Seis de los autores hicieron estallar sus cargas y otro fue abatido por la policía, pero antes varios de ellos abrieron fuego al azar contra transeúntes, gente sentada en un café, espectadores de un concierto de rock o asistentes de un partido de fútbol.

Según el último balance provisional comunicado por el fiscal François Molins, al menos 129 personas murieron y unas 352 resultaron heridas, 99 en estado muy grave.

En un comunicado difundido en internet, el grupo Estado Islámico reivindicó el ataque perpetrado por “ocho hermanos con cinturones explosivos y rifles de asalto contra lugares cuidadosamente escogidos en el corazón de París”.

“Que Francia y aquellos que siguen su rumbo sepan que serán los blancos principales del Estado Islámico”, advirtió la organización yihadista, que cuenta entre sus filas a miles de extranjeros, incluyendo varios cientos de franceses.

Miembro de la coalición internacional contra el Estado Islámico, Francia bombardea blancos en Irak desde hace más de un año y en Siria desde septiembre.

El presidente François Hollande calificó por su parte de “acto de guerra” el ataque, “cometido por Dáesh (acrónimo árabe del EI), organizado desde el exterior y con complicidades internas que establecerá la investigación”.

El presidente sirio Bashar al Asad, cuya salida del poder es reclamada por París, se apartó de la ola de solidaridad global al acusar a Francia de haber contribuido a “la expansión del terrorismo” con su política en Siria. “Francia conoció ayer lo que nosotros vivimos en Siria desde hace cinco años”, dijo.

Los lugares de los ataques fueron la sala de conciertos Bataclan, otros cuatro puntos del este de la capital y las inmediaciones del Estadio de Francia, construido para el Mundial de 1998 en el suburbio norte de París, donde Hollande asistía a un partido de fútbol amistoso entre Francia y Alemania.

El fiscal François Molins hizo un relato cronológico de los seis atentados que comenzaron a las 9:20 p.m. hora local con la explosión de un primer kamikaze cerca del Estadio de Francia y que concluyó pasada la medianoche con el asalto de las fuerzas del orden a la sala de espectáculos del Bataclan tras una toma de rehenes que dejó 89 muertos, perpetrada por tres individuos, dos de los cuales activaron sus cinturones de explosivos.

Los extremistas actuaron en tres grupos y utilizaron para su operativo al menos dos automóviles de color negro, un Seat y un VW Polo, este último con matrícula belga.

El Polo había sido rentado en Bélgica por un francés que fue interpelado el sábado por las autoridades belgas junto a otras dos personas, todos residentes en Bélgica y desconocidos de los servicios antiterroristas franceses.

Según el fiscal, los atacantes evocaron la situación en Siria e Irak en sus diálogos con los rehenes del Bataclán. Usaron fusiles de guerra Kalashnikov con balas de 7,62 mm y explosivos TATP de peróxido de nitrógeno en sus chalecos.

Uno de los atacantes del Bataclan fue “formalmente identificado” gracias a las huellas digitales de un dedo seccionado por la explosión autoinfligida por el kamikaze.

Se trata de Omar Ismaïl Mostefaï, un sujeto de nacionalidad francesa, nacido en 1985 en el departamento de Essonne, cerca de París, condenado en ocho oportunidades por delitos menores aunque nunca había cumplido penas de cárcel. En 2010 había sido fichado como “radicalizado” por los servicios de inteligencia.

El fiscal confirmó que uno de los atacantes del estadio poseía un pasaporte sirio con año de nacimiento en 1990, perteneciente a un individuo “desconocido por los servicios” de inteligencia.

Las autoridades griegas habían indicado horas antes que el pasaporte correspondía al de un migrante sirio llegado el mes pasado a una isla griega donde se inscribió como candidato a estatuto de refugiado.

“Confirmamos que el propietario del pasaporte llegó a la isla de Leros el 3 de octubre y fue registrado bajo reglas europeas”, indicó el comunicado del ministro para la protección ciudadana, Nikos Toskas.

Mientras los investigadores seguían buscando pistas en el peor ataque terrorista de Europa en una década, el fiscal de París expuso cómo tres equipos de asaltantes organizaron y ejecutaron los actos de barbarie.

Los atacantes suicidas y hombres armados vinculados al grupo Estado Islámico “estaban detrás de los actos terroristas”, dijo Francois Molins en una conferencia de prensa televisada la noche del sábado.

Al menos un autor era ciudadano francés, y la policía encontró un pasaporte sirio junto al cadáver de otro, que se inmoló junto al Estadio de Francia durante un partido de fútbol Francia-Alemania, dijo Molins. En Bélgica, al menos tres personas han sido arrestadas en conexión con los ataques, dijeron los fiscales locales.

“Frente a la atrocidad que se cometió, estamos más decididos que nunca en nuestra lucha contra el terrorismo”, dijo Molins. “Muy probablemente, había tres grupos terroristas, que fueron coordinados, que originaron estos actos de barbarie”.

En Bélgica, las redadas se hicieron siguiendo peticiones francesas relacionadas con un coche de alquiler de matrícula belga encontrado cerca de la sala de conciertos Le Bataclan, dijo la oficina del Fiscal Federal de Bélgica.

Según Molins, uno de los tres equipos que actuaron el viernes era un trío de atacantes suicidas en el Stade de France, que llevaban chalecos explosivos idénticos. Un segundo grupo manejó por el centro-este de París disparando con fusiles Kalashnikov. Y un tercer grupo fue a Le Bataclan, donde 89 personas fueron asesinadas antes de que la policía irrumpiera en el teatro, matando a un hombre armado. Los otros dos se suicidaron con chalecos explosivos, dijo Molins.

Molins hizo hincapié en que la información es aún preliminar, y que la policía está trabajando sobre la base de declaraciones de testigos y de material de cámaras vigilancia. No está claro si todavía se están persiguiendo a sospechosos adicionales.

En un comunicado publicado en Twitter reclamando la responsabilidad de los ataques, el Estado Islámico dijo que la violencia fue en represalia por los ataques aéreos franceses en lo que llama su “califato” en partes de Irak y Siria. Los ataques son “la primera gota de lluvia, y deben servir como una advertencia”, dijo.

Para el grupo extremista, los asesinatos señalan “un cambio estructural en su modo de operar, y representa el preludio de ataques adicionales en occidente”, dijo en una nota la consultora política Eurasia Group. El liderazgo del Estado Islámico “apuesta por la estrategia de llevar a cabo ataques de represalia contra cualquier país que realicen ataques aéreos contra sus bases en Irak y Siria”, dijo la nota.

Noventa y nueve personas permanecen en estado crítico, entre un total de 352 heridos, según Molins. El número de muertos, que advirtió aún podría aumentar debido a que el número de víctimas gravemente heridas, es el más grande para un ataque terrorista en Europa desde los atentados de marzo del 2004 en Madrid.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de noviembre de 2015, 10:40 p. m. with the headline "El mundo llora junto a Francia."

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