Cientos de inmigrantes asisten al derribo del campamento francés llamado ‘la Jungla’
Ha sido su hogar provisional en los últimos meses y, aunque sabían que no era más que un trampolín para acceder al Reino Unido, centenares de inmigrantes en Calais asistieron el martes incrédulos al segundo día de derribo del campamento francés bautizado como “la Jungla”.
El trabajo de las excavadoras y de decenas de operarios de una empresa contratada por las autoridades francesas va minando paulatinamente el poblado de chabolas y tiendas de campaña que se extiende en una explanada a las afueras de la ciudad portuaria francesa.
Es un punto estratégico para entrar en el Reino Unido, puesto que desde allí parten multitud de ferris y también el tren subterráneo que cruza el Canal de la Mancha.
Hasta ahora, para hacerlo aguardaban en el campamento, “la Jungla”, donde el Estado y un puñado de organizaciones humanitarias instalaron algunos servicios básicos, agua corriente, reparto de comida y ciertos servicios sanitarios.
Pero las autoridades francesas, espoleadas por una sentencia que les condenó por no respetar los mínimos vitales en el campamento, anunciaron su cierre paulatino.
Y este ha empezado por el sur de “la Jungla”, donde sus cálculos situaban algo menos de un millar de inmigrantes, tres veces menos que los que cuentan los organismos humanitarios.
La primera reacción de los inmigrantes fue violenta, lo que provocó en la noche del lunes al martes enfrentamientos contra las fuerzas del orden, instigados por algunos radicales, dos de los cuales fueron arrestados.
Decenas de antidisturbios fueron enviados por el gobierno francés para evitar nuevos altercados.
El desmantelamiento del campo prosiguió el martes en medio de un impresionante cordón policial; la violencia del primer día dio paso a la impotencia de los clandestinos. Y a la rabia.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de marzo de 2016, 8:26 p. m. with the headline "Cientos de inmigrantes asisten al derribo del campamento francés llamado ‘la Jungla’."