Mundo

Régimen sirio no cede a presión para que Assad deje el poder

En cinco años, más de 270,000 personas murieron en Siria y millones fueron forzadas al éxodo por un conflicto que se internacionalizó poco a poco
En cinco años, más de 270,000 personas murieron en Siria y millones fueron forzadas al éxodo por un conflicto que se internacionalizó poco a poco Associated Press

Pese a las presiones, el régimen sirio no cedió este lunes durante las negociaciones indirectas entre el gobierno y la oposición en Ginebra, negándose a discutir la idea de que Bashar al Assad deje el poder.

La salida del jefe de Estado “está fuera de discusión” dijo a la prensa el negociador del gobierno sirio, Bashar al Jaafari, tras reunirse con el delegado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.

Para al Jaafari, la transición política y el futuro de Assad son “dos temas diferentes”.

“El presidente Asad no tiene nada que ver con (…) las negociaciones”, dijo, insistiendo en que el tema del jefe del Estado “ya está excluido”.

Estas negociaciones buscan instalar un órgano de transición en seis meses. Este sería el encargado de elaborar una nueva Constitución y organizar elecciones antes de 18 meses.

Las interpretaciones sobre la naturaleza de este órgano de transición es la “madre de todas las batallas”, según el emisario de la ONU, consciente de que las anteriores tentativas de negociaciones han chocado en este punto.

Para el régimen, solo puede tratarse de un gobierno ampliado a algunos ministros de oposición, pero siempre dirigido por Bashar al Assad. La oposición pide un órgano que tenga plenos poderes y en el que el presidente Assad no tenga ningún papel.

El delegado de la ONU elogió a la oposición por sus “proposiciones substanciales” para la transición y lamentó que el gobierno seguía centrando en otros temas.

Al iniciar la segunda semana de discusiones, de Mistura admitió que los avances han sido moderados y que es vital que ambas partes lleguen a un acuerdo para pasar a una segunda instancia, programada para el próximo mes.

“Le he estado recordando, a todo el mundo, que no hay plan B”, dijo a la prensa.

El diplomático dijo que si las conversaciones se estancan “acudirá a quienes tienen influencia” para llegar a una solución, mencionando a Rusia, aliado del gobierno sirio, y Estados Unidos, que apoya Alto Comité de Negociaciones (ACN), que representa a los rebeldes.

Este lunes, de Mistura destacó la importancia de la reunión entre el secretario de Estado, John Kerry, y su homologo ruso, Sergei Lavrov, previsto para esta semana en Moscú.

“Nada es pura coincidencia (…) todo está conectado”, dijo el delegado de la ONU.

El anuncio sorpresivo, hace una semana, de la retirada de gran parte de las tropas rusas de Siria, fue percibida como una señal dirigida al régimen para que participe seriamente en las discusiones de Ginebra.

Una tregua, que entró en vigor el 27 de febrero, hizo posible la reanudación de las negociaciones de Ginebra luego de una primera ronda frustrada a comienzos del año.

Pero el cese del fuego, apoyado por Estados Unidos y Rusia, no se aplica a los grupos yihadistas.

En cinco años, más de 270,000 personas murieron y millones fueron forzadas al éxodo por un conflicto que se internacionalizó poco a poco y en el que Rusia adquirió un peso cada vez más determinante.

Este lunes, las fuerzas leales al régimen sufrieron serios reveses en su tentativa de recuperar la ciudad antigua de Palmira (centro) de manos del grupo EI, con la pérdida de 26 combatientes a cuatro kilómetros de la “perla del desierto sirio”.

  Comentarios