Un sensor engañó a Francia de la crecida del Sena
La basura acumulada en dos pequeños sensores, los únicos que miden el nivel del río Sena en París, los hizo fallar en las lecturas y engañó a las autoridades francesas.
El jueves por la noche, la única estación de medición del Sena en París, ubicada en el puente de Austerlitz, al este de la capital, empezó a fallar, evaluando la crecida en unos 30 centímetros menos de lo debido, y enviando datos engañosos.
Por ello, el gobierno mantuvo su previsión hasta el viernes de un máximo de crecida del río de entre 5,30 y 5,90 metros sobre el nivel de referencia.
El error sería detectado solamente el viernes por la mañana, con lo que la estimación del máximo de crecida fue elevada a 6,30 - 6,50 metros.
“El viernes por la mañana vimos la diferencia”, explica Bruno Janet, uno de los responsables del organismo de vigilancia de crecidas, Vigicrues.
Tras ello, un operador manual tomó el relevo. Desde esa mañana, se encarga de vigilar el nivel del agua, centímetro a centímetro, aunque sea un poco “menos fiable” que el aparato con los sensores.
“Tenemos en Francia unas 1.500 estaciones de medición, del tamaño de unos contadores de electricidad, equipados con sensores y un pequeño ordenador, que envía datos de forma regular”, precisa Bruno Janet.
Pero estos aparatos están sometidos a duras condiciones, ya que se hallan en el lecho del río durante las violentas crecidas, y sufren grandes variaciones de temperatura.
Aunque están ubicados en cubículos para ser protegidos del impacto de los materiales acarreados por las aguas, en este caso fueron probablemente algunos residuos los que provocaron su bloqueo, opina Janet.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de junio de 2016, 1:00 p. m. with the headline "Un sensor engañó a Francia de la crecida del Sena."