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Partido Popular deberá pactar para evitar terceras elecciones en España

Mariano Rajoy, líder del Partido Popular, habla con los periodistas en la sede del partido en Madrid.
Mariano Rajoy, líder del Partido Popular, habla con los periodistas en la sede del partido en Madrid. AP

Mariano Rajoy, líder del Partido Popular y presidente del gobierno en funciones, está condenado a pactar con sus rivales, todos claros perdedores, para evitar unas terceras elecciones a pesar de su triunfo en los comicios del domingo, marcados por el temor al extremismo de Unidos Podemos y el impacto que generó el “Brexit”, el referendo por el que el Reino Unido decidió separarse de la Unión Europea.

En progresivo ascenso, el PP cosechó el domingo 137 escaños, 14 más que en diciembre, una clara victoria pero insuficiente para formar gobierno en solitario. El bloque conservador, PP y Ciudadanos, suma juntos 169 diputados, siete menos de la mayoría necesaria para una investidura segura. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por Pedro Sánchez, mantiene su plaza como segundo partido, pero a 52 escaños del PP, en lo que es una diferencia histórica en democracia.

El PSOE anunció el lunes que ni apoyará ni se abstendrá en la investidura de Rajoy, optando por pasar a la oposición. Sin embargo, es probable que su apoyo sea vital para que los españoles no vuelvan a las urnas.

“Ahora mismo se impone un gobierno de concentración del PP con apoyos parlamentarios. Sería bueno que Rajoy diera un paso atrás si eso favoreciera un gobierno más sólido. Creo que será una negociación rápida, que el día que se constituyen las Cortes, el 19 de julio, ya se sabrá cómo será ese gobierno”, afirma Casimiro García-Abadillo, ex director de El Mundo. En la victoria de Rajoy ha influido, en su opinión, “el miedo a Unidos Podemos”.

Afirmó que las encuestas que pronosticaban que de Unidos Podemos obtendría más escaños que el PSOE le “han hecho un favor a Rajoy al provocar que 400,000 votantes de Ciudadanos volvieran al PP. A eso se unió el Brexit y sus consecuencias. Así el voto conservador ha vuelto al PP”.

LAS OPCIONES

El PP tiene varias opciones sobre la mesa. Rajoy siempre ha preferido un gobierno de gran coalición, de PP y PSOE, que sumaría 222 escaños, más que suficientes para la investidura por mayoría absoluta, pero los socialistas rechazan de plano esta vía.

También podría contar con Ciudadanos, que logró 32 diputados, ocho menos que en diciembre. Juntos suman 169 escaños por lo que tendrían que garantizarse el apoyo del Partido Nacionalista Vasco (cinco escaños), Coalición Canaria (uno) y Nueva Canarias (un diputado socialista que podría sumarse). El problema aquí es el PNV por las divergencias en la cuestión territorial. “El PNV no regalará la investidura. Hay elecciones en octubre”, explicaba el cronista parlamentario de La Vanguardia, Enric Juliana.

Rajoy, de hecho, ofreció el lunes “su mano a los partidos moderados para hacer lo que nos piden los españoles”. El líder del PP confía en la responsabilidad de los líderes del PSOE y Ciudadanos, para acordar la formación de gobierno a finales de julio o principios de agosto. Sin embargo, eludió pronunciarse sobre la negativa de los socialistas a darle su apoyo o abstenerse en una votación de investidura o al rechazo de Rivera a que sea el líder del PP quien siga al frente del gobierno.

En caso de una segunda investidura, por mayoría simple, los populares precisarían el voto afirmativo de Ciudadanos y la abstención de los 85 diputados socialistas. El portavoz del PSOE, Antonio Hernando, aseguró el lunes que “ni apoyarían ni se abstendrían” en la investidura de Rajoy. Si los socialistas colaboran con el PP de forma clara, dejarían la oposición de izquierdas en manos de Unidos Podemos y es lo que tratan de evitar a toda costa. Sánchez, su líder, sobrevive, pero ya no está a su alcance formar gobierno, como intentó en la pasada legislatura. Podemos, por su parte, se negó a abstenerse para apoyar una alianza de socialistas y Ciudadanos.

Mientras, el ciudadano de a pie como Águeda, de 52 años, sigue con sus quehaceres. A primera hora del lunes, Águeda hacía cola, junto a cientos de ciudadanos, para sellar su tarjeta del paro. Un 20% de la población española está desempleada y el porcentaje entre los jóvenes menores de 25 años ronda el 45%. “Estamos en lo mismo que antes. Hay que pactar. Para que haya gobierno deberían hacerlo PP y PSOE”, comenta esta mujer que ya ni recuerda cuánto tiempo lleva sin trabajo. “Nadie piensa en el pueblo. Lo sé por experiencia”.

Para observadores extranjeros como Matthew Bennett, director de The Spain Report, , lo más inexplicable es que no haya tenido efecto alguno la corrupción que atenaza al PP y sostiene que son los socialistas los que se enfrentan de nuevo sus fantasmas.

ERRORES DE PRINCIPIANTES

“No se libran de la necesidad de tener que decidir. Se han salvado del sorpasso, de verse adelantados por Unidos Podemos, pero al final han de decidir si apoyan o no a Rajoy de alguna manera. Es claro que ha habido un giro a la derecha”, señala Bennett, a quien también le parece relevante “la desmotivación de la izquierda”.

Esa desmotivación se tradujo en la pérdida de más de un millón de votos en Unidos Podemos, y en el peor resultado del PSOE por tercera vez consecutiva. Uno de los fundadores de Unidos Podemos, Juan Carlos Monedero, se mostró el lunes ayer muy crítico con los líderes de la confluencia.

“Una vez más Podemos ha sido rehén del infantilismo y se ha creído las encuestas. A Podemos le falta calle”, afirmó Monedero.

Jaime Miquel, uno de los pocos analistas electorales que previó que el PSOE se mantendría como segunda fuerza en el parlamento, explica que los partidos emergentes se han hundido en esta convocatoria debido a “sus líderes”, Pablo Iglesias y Albert Rivera.

“Han cometido errores de principiantes en la campaña. Pablo Iglesias ha oscilado en el tema territorial hasta negar el referéndum en Cataluña como línea roja. Además, elogió a Zapatero (ex presidente del gobierno socialista) que para el 15-M, que llenó las plazas en 2011 y es su base, representa la España del pelotazo. Para remate ha presumido de empate técnico con el PP, lo que ha provocado que ni un votante del PP se quedara en casa para ponerle freno al avance de Unidos Podemos”, afirmó.

En su opinión, Rivera también se equivocó al no ser consciente de que la base de su partido provenía del PP, casi dos millones de votantes de los 3.5 millones que les respaldaron en diciembre pasado. Asegura el experto electoral que la nueva política se distingue de la vieja por la didáctica. “Quien fracasa lo deja”, sería el mensaje a Rivera y Rajoy. Según Miquel, para evitar nuevas elecciones “PP y PSOE están condenados a entenderse porque si no lo hacen, volveremos a votar. Es una anomalía que seamos incapaces de pactar. El rey debería liderar y ponerles a llorar a los cuatro”.

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de junio de 2016, 3:25 p. m. with the headline "Partido Popular deberá pactar para evitar terceras elecciones en España."

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