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Presidente de Ucrania pide armas a países de la OTAN

Petro Poroshenko
Petro Poroshenko AP

El presidente ucraniano pidió a los países de la OTAN que entreguen armas al ejército para “defenderse frente al agresor” en referencia a los rebeldes prorrusos del este, en una entrevista publicada por el periódico alemán Die Welt.

Según Petro Poroshenko, la escalada de violencia de los últimos días tendría que llevar a la Alianza Atlántica “a dar todavía más apoyo a Ucrania, sobre todo proporcionándole armas modernas para protegerse y defenderse frente al agresor”.

“La paz hay que defenderla, es la razón por la cual necesitamos un ejército fuerte con nuevas armas, esto nos ayudará a defender a la población civil contra los duros ataques de los terroristas”, añadió, en referencia a los rebeldes separatistas prorrusos.

El jueves, el secretario de Estado norteamericano John Kerry estará en Kiev para reunirse con Poroshenko y con el primer ministro ucraniano Arseni Iatseniuk.

Poroshenko también tiene previsto reunirse con el vicepresidente estadounidense Joe Biden y la jefa del gobierno alemán Angela Merkel el sábado en Múnich (sur de Alemania) para hablar de la situación en Ucrania.

La guerra en el este de Ucrania parece ya fuera de control, con constantes bombardeos de artillería entre los contendientes que se están cebando en los civiles, a pesar de los llamamientos al alto el fuego de la Unión Europea y otras organizaciones internacionales.

Mientras en Kiev se espera mañana al secretario de Estado de EEUU, John Kerry, con la incertidumbre de si Washington suministrará armas al Gobierno ucraniano, Donetsk, la capital de la región homónima rebelde oriental y principal plaza fuerte de los separatistas, sufrió hoy fuertes bombardeos que una vez más alcanzaron a civiles.

Ya nada parece respetarse en este conflicto que comenzó el pasado abril con la sublevación de los prorrusos contra el nuevo poder en Kiev, y así, el fuego de artillería alcanzó hoy en Donetsk a un hospital, un jardín de infancia, una clínica dental, instituciones educativas y varios bloques de viviendas.

La situación es confusa y tanto las fuerzas ucranianas como los rebeldes se acusan mutuamente de los ataques.

Entre 4 y diez civiles murieron por ese bombardeo que alcanzó “el hospital número 27, el jardín de infancia 381 y una clínica dental. Fragmentos de los proyectiles también dañaron varios edificios de viviendas de varias plantas y automóviles”, según la Fiscalía General ucraniana.

Anteriormente, los separatistas informaron del bombardeo del hospital, del que culparon a las fuerzas ucranianas.

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