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Niño kamikaze, “probablemente” yihadista, causa 51 muertos en Turquía

Mujeres se arrodillan junto a una tumba, durante el funeral por las víctimas del ataque suicida en una fiesta de boda, que dejó decenas de fallecidos en Gaziantep, Turquía.
Mujeres se arrodillan junto a una tumba, durante el funeral por las víctimas del ataque suicida en una fiesta de boda, que dejó decenas de fallecidos en Gaziantep, Turquía. AFP/Getty Images

Al menos 51 personas que asistían a una boda en el sur de Turquía murieron en un atentado cometido por un niño de entre 12 y 14 años, un kamikaze “probablemente” yihadista, anunció el domingo el presidente turco.

El atentado de Gaziantep es obra de “un kamikaze de entre 12 y 14 años que se hizo estallar, o bien llevaba explosivos detonados a distancia”, declaró el presidente Recep Tayyip Erdogan.

En rueda de prensa en Estambul, el presidente explicó que sospechaba del grupo Estado Islámico (EI) como autor del ataque.

A la boda asistían muchos kurdos, la etnia cuyas milicias protagonizan una encarnizada lucha en el norte de Siria y en Irak contra el yihadismo.

Erdogan afirmó que 69 personas siguen hospitalizadas, entre ellas 17 en estado crítico.

El gobierno estadounidense condenó el domingo el “bárbaro y cobarde” ataque terrorista de ayer en una boda kurda en Gaziantep, sureste de Turquía, y señaló que el vicepresidente Joseph Biden tratará la lucha conjunta contra “la lacra del terrorismo” en su visita de esta semana a Ankara.

“EEUU condena en los términos más contundentes posibles el ataque terrorista de ayer en Gaziantep”, indicó Ned Price, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, en un comunicado.

“Los autores de este bárbaro acto atentaron cínica y cobardemente una boda, matando docenas de personas y dejando muchos más heridos”, agregó Price.

El funcionario estadounidense remarcó que “nos mantenemos junto a Turquía defendiendo la democracia frente a todas las formas de terrorismo”.

Hasta la fecha no se habían utilizado menores kamikazes en atentados en Turquía, un país que desde hace un año sufre ataques tanto del EI como de los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), sobre todo en Ankara y Estambul.

“Venga de donde venga el terror, eso no cambia nada para nosotros”, declaró Erdogan. “Comonación, usaremos toda nuestra fuerza, unidos, de la mano, para luchar contra el terrorismo como hicimos el 15 de julio”, dijo en referencia al golpe de estado fallido.

Un responsable turco declaró que “la ceremonia se celebraba al aire libre” en un barrio de Gaziantep.

Los novios sobrevivieron a la matanza. La novia Besna Akdogan está muy conmocionada y se desmayó varias veces. “Han convertido mi boda en un baño de sangre”, declaró a la agencia de prensa Anadolu. Resultó herida leve y fue dada de alta el domingo.

La agencia Dogan afirmó que el suicida se mezcló con los invitados, entre los que había muchas mujeres y niños, y detonó la carga explosiva.

Las fuerzas de seguridad buscan a dos personas que lo acompañaban y que huyeron tras el ataque.

Los testigos describen una escena dantesca.

“Cuando llegamos había una veintena de muertos”, cuerpos con “la cabeza, el brazo o la mano desperdigados por el suelo”, contó un hombre.

Gulser Ates, una herida, contó a Hurriyet que el ataque se produjo cuando terminaba la fiesta.

“Estábamos sentados en las sillas, yo estaba charlando con un vecino. Murió, se desplomó delante de mí durante la explosión. Si no hubiera caído sobre mí, yo también habría muerto”, dijo.

Un diputado kurdo, Mahmut Togrul, aseguró: “el objetivo era atacar una boda kurda”.

Un total de 37 cuerpos fueron enterrados, y en el funeral se vivieron escenas de gran emoción y cólera. Un grupo de familiares lanzó botellas contra la policía, mientras proferían acusaciones contra Recep Tayyip Erdogan.

En el lugar de la explosión muchos edificios aparecían con las ventanas rotas, y en el suelo había zapatos desperdigados.

El sureste y el este de Turquía fueron blanco esta semana de tres atentados que dejaron 14 muertos. El gobierno los atribuyó al PKK kurdo. La guerrilla kurda, después de una calma relativa tras la intentona golpista en Turquía, parece haber reanudado una intensa campaña de atentados contra las fuerzas de seguridad.

Gaziantep se ha convertido en un punto de paso de numerosos refugiados sirios que huyen de la guerra civil iniciada hace más de cinco años y medio.

Pero, además de refugiados y militantes opositores, en la región están presentes un número significativo de yihadistas.

La explosión de Gaziantep se produjo el mismo día en que el primer ministro, Binali Yildirim, anunció que Turquía quiere tener un papel “más activo” en la solución de la crisis en Siria con el fin de “detener el baño de sangre”.

El embajador de EEUU John Bass lo condenó y añadió: “Somos solidarios con nuestro aliado Turquía y nos comprometemos a seguir trabajando estrechamente juntos para derrotar la amenaza terrorista”.

El presidente ruso Vladimir Putin denunció la “crueldad y el cinismo” del atentado.

“Recemos por las víctimas, muertos y heridos, y pidamos paz para todos”, proclamó en el Vaticano el papa Francisco.

El Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó el domingo el ataque perpetrado en Turquía que ha causado al menos 30 muertos y 94 heridos, y pidió que se lleve a los responsables ante la justicia lo antes posible.

Se trata del cuarto atentado en 20 días y tuvo lugar en un salón de bodas en la ciudad de Gaziantep, sur del país.

Ban expresó en un comunicado “su más profunda empatía y las condolencias a las familias de las víctimas y al gobierno y el pueblo de Turquía”.

Asimismo, apuntó la necesidad de intensificar los esfuerzos en la región para prevenir el terrorismo y la violencia extrema.

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de agosto de 2016 a las 6:46 p. m. con el titular "Niño kamikaze, “probablemente” yihadista, causa 51 muertos en Turquía."

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