Ignorado por el Congreso, DeSantis corteja a legisladores estatales para que ayuden a levantar su campaña
La campaña presidencial de Ron DeSantis cuenta con el respaldo formal de cinco representantes federales, un gobernador y exactamente cero senadores federales: un gran total de seis respaldos de los principales funcionarios electos del país.
También ha obtenido el apoyo de al menos 259 legisladores estatales.
La discrepancia no es casual.
Mientras trata de conseguir apoyo para su campaña para las primarias republicanas, DeSantis y su equipo político han emprendido un esfuerzo calculado y sostenido para cortejar el respaldo de los legisladores estatales, con la esperanza de que los políticos con poco perfil nacional pero estrechos vínculos con los electores de base puedan reforzar mejor su candidatura.
La estrategia —que según altos funcionarios de la campaña se adapta a la trayectoria y los puntos fuertes de DeSantis como político— ha dado resultados tangibles, sobre todo en los primeros estados clave, y especialmente en comparación con su falta de apoyo por parte de funcionarios federales más conocidos que han acudido en masa a la campaña de Donald Trump.
Para los funcionarios de DeSantis, estos legisladores estatales sirven como refutación a la percepción de que están perdiendo la batalla de apoyo ante Trump y ofrecen un importante grupo de aliados para que ayuden a atraer a los electores republicanos de base en todo el país.
“Estas personas son las que están más cerca de nuestros electores día a día”, dijo Sam Cooper, director político de la campaña de DeSantis. “Así que usted habla sobre una campaña presidencial y la escala a la que operamos, no podemos hablar con todos. Así que salimos a buscar a estos legisladores, no son representas, no son senadores federales. Van a las reuniones de la Cámara local, van a las ferias del condado. Es una forma de llegar a nuestra gente”.
Al preguntarle por las críticas por haber perdido apoyos, incluida la gran mayoría de los legisladores de la Florida, Cooper se burló.
“Tenemos a los trabajadores y a los que mueven los hilos en estos estados”, añadió Cooper. “Nos postulamos contra Washington, no para formar parte de Washington. Así que si ese es el mayor reproche que se nos hace, lo aceptaremos de buen grado”.
La última ronda de apoyos de legisladores estatales se produjo el miércoles, cuando la campaña de DeSantis anunció el apoyo de 18 legisladores de Carolina del Norte. Eso siguió a un anuncio la semana pasada de los apoyos de 15 legisladores estatales de Carolina del Sur.
Apoyo
En las declaraciones que anuncian su apoyo, los legisladores ofrecen una justificación uniforme para su respaldo, diciendo que piensan que DeSantis es un líder impresionante y representa la mejor opción para presidente.
sin embargo, en entrevistas muchos ofrecen una explicación más detallada, citando el historial electoral del gobernador, los diligentes esfuerzos de divulgación de su campaña, incluso la presencia de la esposa de DeSantis, Casey DeSantis.
También citan su historial en la Florida —uno con el que muchos están familiarizados como formuladores de políticas estatales ellos mismos— y la propia comprensión del gobernador de los problemas como razones para su apoyo, argumentando que comparten una visión de gobierno conservadora que no necesariamente ven en los rivales republicanos de DeSantis.
“Necesitamos a alguien que no esté a un tuit del próximo tema”, dijo la presidenta del Senado de Iowa, Amy Sinclair. “Él sabe de lo que está hablando. Tiene un profundo conocimiento de las cosas en las que está trabajando”.
Sinclair fue una de los 37 legisladores estatales republicanos de Iowa que respaldaron a DeSantis en mayo, más de un tercio de los 98 legisladores estatales republicanos totales del estado. La presidenta del Senado dijo que estaba “absolutamente sorprendida” de que tantos miembros del Partido Republicano del estado estuvieran dispuestos a respaldar al gobernador, especialmente en una coyuntura tan temprana de la contienda.
DeSantis todavía ha pasado apuros para acumular apoyo en comparación con Trump, a quien el gobernador sigue por márgenes significativos en las encuestas de las primarias republicanas de 2024. Según un rastreador de apoyos para 2024 de FiveThirtyEight.com, Trump cuenta con el apoyo formal de 10 senadores federales, dos gobernadores y docenas de representantes federales, además del gran apoyo en las Cámaras estatales.
El ex presidente socavó a DeSantis en abril, cuando la mayor parte de la delegación del Congreso del Partido Republicano de la Florida respaldó a Trump en el patio del gobernador. En entrevistas, algunos de esos legisladores citaron su relación personal con Trump como una razón para su apoyo, comentarios que subrayaron las preocupaciones dentro del Partido Republicano de que DeSantis no había creado suficientes vínculos personales con colegas republicanos.
Pero incluso antes que lanzara oficialmente su campaña en mayo, DeSantis y sus asistentes políticos han hecho un esfuerzo concertado para mostrar un toque personal a los legisladores estatales. En las entrevistas, muchos dijeron que habían recibido al menos una llamada telefónica del gobernador para hablar, se les pidió que lo saludaran antes de las escalas de campaña o fueron invitados a pequeñas reuniones con él.
DeSantis también visitó las capitales de los estados este año, como Des Moines, Atlanta y Harrisburg, a menudo visitando los edificios del Capitolio para reunirse con los legisladores. Durante una de esas reuniones, en Atlanta en marzo, DeSantis y su esposa se reunieron con legisladores de Georgia en el Capitolio durante dos horas, según el líder de la mayoría del Senado del Partido Republicano, Steve Gooch.
Asistieron entre 25 y 35 miembros del Partido Republicano, dijo Gooch, un número que le impresionó dado que el período de sesiones legislativas del estado acababa de terminar y la mayoría de los legisladores normalmente salen inmediatamente de la ciudad.
“Él realmente se abrió y fue muy sincero y genuino”, dijo Gooch, quien señaló que DeSantis no necesitó notas o la ayuda de un asistente para hablar de política con ellos. “Y creo que todos en la sala salieron de allí sorprendidos de que fuera tan fácil acercarse a él”.
Gooch no ha respaldado la campaña presidencial de DeSantis, diciendo en una entrevista que estaba consciente que el gobernador en ejercicio del estado, Brian Kemp, pudiera entrar en la contienda presidencial más tarde. Pero no fue el único legislador republicano que dijo que la reputación de DeSantis de distanciamiento y sequedad fue desmentida por su propia experiencia.
“Habíamos oído esta leyenda de Ron DeSantis y lo impersonal que es”, dijo Jason Osborne, líder de la mayoría republicana en la Cámara de Nueva Hampshire. “Es torpe con la gente, no sabe cómo hablar, etc ...
“Así que se presenta, da un gran discurso, muchas ovaciones, y se queda hablando con el público durante una hora”, continuó Osborne. “Y todos dicen: ‘Oye, qué tipo tan genial’”.
Espíritus afines
Osborne, quien apoyó la campaña presidencial de Rand Paul en 2016, es uno de los 50 legisladores de Nueva Hampshire que han respaldado a DeSantis. (El número es alto en parte porque Nueva Hampshire tiene 424 legisladores estatales, la mayor cantidad de cualquier estado).
Osborne dijo que entre 20 y 30 republicanos se reunieron con el gobernador en mayo, un grupo que el líder de la mayoría describió como “fans” de la forma en que DeSantis gestionó el estado durante la pandemia del coronavirus.
Entre muchos de los legisladores estatales que lo respaldaron, la respuesta de DeSantis a la pandemia fue la primera vez que tuvieron conocimiento del gobernador, impresionados con lo que vieron como una lucha de principios contra muchos expertos en salud pública y funcionarios federales.
Cuando DeSantis se reúne ahora con los legisladores estatales, dicen, el gobernador a menudo trata de ganárselos no con ofertas de amistad o anécdotas personales, sino con inmersiones profundas en políticas clave, ofreciendo consejos sobre cómo abordar diferentes temas y relacionando la discusión con lo que ha hecho como gobernador, un enfoque que, dijeron legisladores, se relacionaba con los desafíos que enfrentan ellos mismos.
“Tenía respuestas reales, soluciones reales a los problemas reales que enfrentamos todos los días”, dijo Bill Gustoff, un legislador republicano de Iowa que respaldó a DeSantis después que el gobernador visitó Des Moines en marzo. “Y tenía un plan de cómo llevar eso a la nación”.
Funcionarios de la campaña de DeSantis dicen que reconocieron desde el principio que el gobernador era bueno para hablar de política pública, le gustaba hacerlo, y naturalmente encontraría una audiencia de espíritus afines con los legisladores estatales comprometidos en sus propias luchas legislativas. Según Cooper, director político de la campaña, el simple hecho de decirle a DeSantis que un determinado legislador forma parte de un comité de atención de la salud puede dar lugar a una discusión de 30 a 45 minutos entre el legislador y el gobernador solo sobre ese tema.
“Es feliz sentándose y hablando con los legisladores estatales sobre las políticas públicas en sus estados”, dijo Cooper. “Realmente lo disfruta y se le da bien”.
En junio DeSantis participó en una llamada con un centenar de legisladores estatales miembros de la State Freedom Caucus Network, un grupo modelado a partir del Freedom Caucus que DeSantis ayudó a fundar en el Congreso federal. Los legisladores le preguntaron sobre varios temas políticos, según una fuente que escuchó la llamada, y el gobernador impresionó a muchos con la promesa de usar la autoridad ejecutiva como presidente para despedir a cualquier miembro de la burocracia federal que, en su opinión, no estuviera haciendo su trabajo.
El interés del gobernador por hablar de política se percibe, cuando menos.
“Tengo la sensación de que es literalmente lo único que le gusta hacer”, Osborne. “O si no le gusta, no sé de dónde saca tiempo para hacer otra cosa”.
Elecciones
Osborne dijo que también respaldó a DeSantis porque pensaba que el gobernador estaba mejor posicionado para ayudar al Partido Republicano a ganar en las elecciones de noviembre próximo, citando su victoria por casi 20 puntos en la reelección en la Florida el año pasado.
Otros legisladores dijeron que Casey DeSantis, una presencia habitual en la campaña electoral, también alentó su apoyo.
“Gran parte de ello es el hecho de que su esposa es una voz fuerte”, dijo Ashley Trantham, legisladora estatal republicana de Carolina del Sur. “Y creo que va a ser una primera dama fuerte y será más eficaz que la esposa del presidente Trump, sin descartar nada de lo que ella hizo. Pero simplemente creo que Casey va a ser capaz de arrancar a toda marcha y exigir el respeto que la posición merece”.
Es un tema de debate cuánto apoyo de los legisladores estatales —o cualquier respaldo de un político—, en última instancia, puede mover la aguja entre los electores. DeSantis, por su parte, no ha sido tímido a la hora de promocionar sus respaldos en la campaña: Cuando comenzó su campaña en Iowa en mayo, DeSantis fue presentado a menudo en eventos por un legislador estatal, señalando a la audiencia que tenía el apoyo local. En una rueda de prensa con periodistas cerca de Des Moines, también estuvo flanqueado por más de una docena de ellos.
Sinclair, quien afirmó que solo se ofrece voluntaria para ayudar al gobernador, dijo que planea hacer saber a la gente de sus propios círculos políticos a qué candidato apoya.
“Como legisladora estatal”, dijo Sinclair, “viéndole hacer eso en su estado, quiero eso también para mi nación”.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de junio de 2023, 11:28 a. m..