Política

DeSantis y otros candidatos republicanos evitan hablar del ‘progresismo’

Los candidatos presidenciales republicanos discuten un tema mientras al centro escucha el gobernador de la Florida, Ron DeSantis, en el Fiserv Forum, durante el primer debate presidencial republicano de 2023. Mike De Sisti-USA TODAY NETWORK
Los candidatos presidenciales republicanos discuten un tema mientras al centro escucha el gobernador de la Florida, Ron DeSantis, en el Fiserv Forum, durante el primer debate presidencial republicano de 2023. Mike De Sisti-USA TODAY NETWORK USA TODAY NETWORK

Mientras el gobernador Ron DeSantis enumeraba sus logros en el debate presidencial republicano del miércoles, una palabra estuvo notablemente ausente de su discurso: “progresismo” (“woke” en inglés).

DeSantis no mencionó la palabra ni una sola vez en el escenario del debate en Milwaukee, abandonando un término que hasta hace poco había usado en todos sus discursos mientras describía su oposición a él como un aspecto fundamental de su campaña.

En el transcurso de dos horas, el gobernador no lo usó en su introducción, se negó a incluirlo cuando se le preguntó sobre los problemas que enfrenta Estados Unidos, y evitó llamativamente usarlo incluso cuando recordó partes de su historial en las que había usado la palabra con frecuencia en el pasado, como cuando se jactó en el escenario del debate de haber destituido a fiscales locales que, según él, no respetaban la ley. En su lugar, describió a los fiscales como respaldados por George Soros, un recaudador de fondos liberal y frecuente objetivo de los ataques de los republicanos.

“Los destituí de sus cargos”, dijo DeSantis. “Se han ido. Y como presidente vamos a ir tras todas estas personas porque están dañando la calidad de vida y están victimizando a personas inocentes en todos los rincones de este país”.

DeSantis —que se labró una reputación nacional en parte gracias a sus esfuerzos por combatir la llamada “ideología progresista” en las escuelas, el gobierno, las fuerzas militares y la vida pública— aprovechó su tiempo en el escenario del debate para jactarse de haber “eliminado la ideología de género” de las escuelas y de haber “elevado la importancia de la educación cívica estadounidense “en los estándares educativos de la Florida.

Pero la ausencia de la palabra “progresismo”, no obstante, marca un cambio brusco en la retórica para el candidato, quien de otro modo se apegó estrechamente a su conocido discurso de campaña el miércoles, y se da en medio de una recalibración más amplia de la campaña en las últimas semanas que vio a su directora de campaña reemplazada a principios de este mes.

De hecho, DeSantis usó tanto la palabra durante los primeros días de su campaña que defendió explícitamente el hecho de centrarse tanto en ella, argumentando que la ideología empeoraba la vida cotidiana de los estadounidenses y estaba relacionada con todo, desde los índices de criminalidad hasta una economía tambaleante.

José Oliva, ex presidente de la Cámara de Representantes de la Florida, asesor principal y sustituto de la campaña de DeSantis, reconoció la ausencia de la palabra “progresismo” en la participación del gobernador en el debate, pero dijo que DeSantis habló en términos más amplios sobre el asunto.

“No creo que se escuchara mucho la palabra ‘progresismo’, pero sí se oyó mucho sobre los efectos de ese tipo de ideología, ya sea en el tema de la delincuencia o en la educación”, dijo Oliva al Miami Herald. “En general, creo que se oyó hablar de un declive en Estados Unidos. Y lo que está causando ese declive en muchos sentidos es ese tipo de mentalidades”.

El término —que DeSantis ha usado repetidamente para describir cualquier cosa y todo lo que él percibe como cultural o políticamente liberal— se ha convertido en una palabra de moda entre los conservadores en los últimos años. Casi todos los candidatos presidenciales republicanos han usado la palabra en algún momento. El emprendedor Vivek Ramaswamy escribió un famoso libro titulado “Woke, Inc.” en el que criticaba lo que describía como la mezcla de política liberal y negocios.

Sin embargo, solo una candidata, la ex embajadora ante Naciones Unidas Nikki Haley, invocó el término en el escenario del debate el miércoles por la noche, denunciando “un montón de cosas locas y progresistas que ocurren en las escuelas”.

Hay al menos alguna evidencia de que los electores republicanos pueden estar cansándose de centrarse en el llamado “progresismo”. Una encuesta de The New York Times/Siena College divulgada el mes pasado reveló que los electores del Partido Republicano dijeron que es más probable que apoyen a un candidato que hable sobre temas como la ley y el orden que sobre la ideología “progresista”.

El ex presidente Donald Trump, quien ha usado él mismo el término en ocasiones, ha criticado la frecuencia con la que se ha usado entre los conservadores, diciendo durante una presentación en Iowa este verano que la mayoría de los republicanos no están muy seguros de lo que realmente significa.

“No me gusta el término ‘progresismo’ porque oigo ‘progresismo, progresismo, progresismo’”, dijo Trump en la Cumbre Conservadora del Oeste en junio. “Es solo un término que usan, la mitad de la gente ni siquiera puede definirlo, no saben lo que es”.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de agosto de 2023, 0:46 p. m..

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