¿Es coincidencia que Levine Cava y su asesor estuvieran en Tokio a la vez? Lo que muestran mensajes de texto
¿Podían la alcaldesa de Miami-Dade y su jefe de campaña para la reelección en 2024 estar realmente en Tokio al mismo tiempo y no verse?
Resulta que la respuesta es no.
Mensajes de texto divulgados esta semana ofrecen algunas pistas sobre lo que la semana pasada parecía un escenario improbable: la alcaldesa Daniella Levine Cava encabezando una delegación del condado a Tokio mientras uno de sus asesores más influyentes, el consultor de campaña Christian Ulvert, estaba de vacaciones en la misma ciudad sin coordinación ni planes para reunirse con su principal clienta.
“No hay interacción. Tengo mi propio viaje”, dijo Ulvert al Herald en un mensaje de texto el 27 de noviembre después que las fotos de Instagram de su esposo, Carlos Andrade, mostraran que la pareja estaba en Tokio. “Ni siquiera sé dónde y qué están haciendo”.
Los mensajes de texto publicados el martes por la oficina de Levine Cava muestran que Ulvert no tardó mucho en ponerse al día con al menos una de los viajeros de alto nivel del condado en Tokio para el viaje organizado por la Cámara de Comercio del Gran Miami
“¿Quieres que vea si hay espacio en el sitio donde cenaremos mañana por la noche?”, escribió Johanna Cervone, jefa de gabinete de Levine Cava, en un mensaje de texto enviado a Ulvert el día 27, su primer día en Tokio. “¿O puedes hacer una reservación en el mismo sitio?”.
Cervone, ex alta funcionaria del Partido Demócrata de la Florida, y Ulvert, un importante consultor de los demócratas del sur de la Florida, ya eran socios cercanos cuando Levine Cava asumió el cargo en 2020.
Como los dos principales asesores de Levine Cava, están frecuentemente en comunicación sobre los planes y la agenda de la alcaldesa. Así que los esfuerzos para reunirse para una comida en una noche cualquiera no sería una revelación.
Pero los mensajes de texto refutan la idea de que Ulvert pudiera estar al otro lado del mundo, en la misma ciudad que Levine Cava, y permanecer ajeno al viaje del condado.
También refuerzan el fácil acceso de Ulvert al personal superior de Levine Cava mientras él preside los esfuerzos de reelección de la alcaldesa al tiempo que dirige una empresa de consultoría, Edge Communications, con clientes del sector privado.
En una entrevista realizada el martes por la noche, Ulvert afirmó que acabó reuniéndose con Levine Cava en Tokio. Ulvert dijo que él, Cervone y Levine Cava tomaron una copa en el hotel de él el domingo por la noche.
“Fue algo de última hora. Simplemente les llamé”, dijo en una llamada desde el aeropuerto de Atlanta, donde Andrade y él regresaban de un viaje de nueve días que incluyó breves paradas en Londres y Singapur. Dijo que el trío habló sobre todo de Japón. “Giró en torno de nuestro viaje”, dijo.
Miami-Dade pagó por el viaje de Levine Cava a Japón, junto con los gastos de Cervone y otro personal del condado que acompaña a la alcaldesa y cuatro comisionados: Marleine Bastien, Juan Carlos Bermúdez, Kevin Cabrera y Oliver Gilbert.
El viaje concluyó el martes, y la delegación del condado llegaría a Miami el miércoles.
El año pasado, Ulvert estuvo en el extranjero con Levine Cava y otros funcionarios electos para un viaje a Qatar. La nación de Medio Oriente pagó el viaje de los funcionarios y contrató a Ulvert como consultor de comunicaciones como parte de un equipo de cabildeo más amplio en Estados Unidos.
Entre sus clientes locales figuran grupos con intereses ante el condado, incluidos sindicatos. A principios de este año, dijo que estaba en conversaciones para trabajar para el urbanizador Michael Swerdlow en su búsqueda de terrenos del condado en la zona de Poinciana, pero que el acuerdo no se materializó.
Los mensajes de texto de Japón divulgados al Miami Herald a través de una solicitud de registros públicos presentada la semana pasada no muestran comunicación entre Ulvert y Levine Cava mientras estuvieron en Tokio. Sí muestran a Cervone y Ulvert intercambiando mensajes para intentar ponerse de acuerdo para cenar con Andrade y otros.
El jet lag y otras complicaciones parecieron echar por tierra esos esfuerzos.
“¿Cenamos esta noche?”, escribió Cervone en un mensaje de texto enviado a Ulvert el 29 de noviembre.
Ulvert le respondió que él y Andrade ya tenían reservación en uno de los restaurantes más elegantes de Tokio. “La hicimos hace dos meses”, escribió Ulvert.
Dos noches antes, fue Cervone quien se excusó de una posible reunión con otros dos empleados del condado para esa noche en Tokio.
“Fuimos a comer ramen, pero regresamos al hotel ahora mismo”, escribió Cervone. “Estamos agotados”.