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Los datos no sustituyen desarrollar una buena relación con los jóvenes

La investigación sobre educación motiva a los maestros a expandir sus definiciones de datos incluyendo fuentes más allá de las evaluaciones obligatorias.
La investigación sobre educación motiva a los maestros a expandir sus definiciones de datos incluyendo fuentes más allá de las evaluaciones obligatorias. TNS

En la reunión de padres y maestros, me senté en un lado de la mesa frente a la maestra de mi hijo que cursa el primer grado. La maestra señaló los porcentajes garabateados en tinta roja. Yo observé y escuché.

“Este número”, dijo, “es su calificación Lexile”. Prosiguió moviendo el dedo índice a lo largo de una tabla creada por MetaMetrics. “Este es el rango normal para su edad. Así que usted quiere que, en este nivel, él lea libros”.

Su informe del rendimiento en matemática se dio de la misma manera: más porcentajes, rangos y “niveles”, a veces calculados usando diferentes medidas con derecho de autor.

En este punto, yo estaba teniendo dificultad en seguirla. En silencio me preguntaba: Tengo un doctorado en enseñanza y aprendizaje y no puedo comprender que dicen estos datos sobre mi hijo. ¿Qué obtienen otros padres de estas reuniones?

Cuando la maestra pausó, yo me recliné lo más que me permitió la pequeña silla. Ella miró hacia arriba, desde las hojas de trabajo, captando mi mirada y aproveché el instante. “¿En algún momento ha podido hablar con Mac?”, le pregunté. “Quiero decir, ¿sabe usted lo que le gusta, lo que le interesa? Esa es una buena forma de seleccionar libros para él, a base de sus intereses”. MetaMetrics no sabe lo que a Mac (nombre ficticio) le emociona sobre el aprendizaje. Ella sonrió y se reclinó también en su silla.

No es suficiente reunir datos de un estudiante. Creo que los datos no sustituyen desarrollar una buena relación con los jóvenes y, a pesar de eso, los maestros desde escuela elemental a escuela secundaria que trabajan bien con los datos, esos que saben como medir y hablan de los por cientos, están haciendo bien su trabajo. Esto es enseñar en la era de la mucha información.

Escuelas ricas en datos

Las recientes presiones en las escuelas sobre rendición de cuentas, a causa de No Child Left Behind, implica que los maestros utilizan cada vez más los datos de los estudiantes para informar sobre la instrucción en el salón de clase y la mejora general de la escuela.

Lea el primer párrafo del Resumen Ejecutivo 2009 del Departamento de Educación para sentir la importancia de los datos en las escuelas:

“La recopilación, el análisis y el uso de los datos educativos son muy importantes para el mejoramiento de resultados previstos por No Child Left Behind. Se espera que el uso de los datos en la toma de decisiones educativas se expanda a todas las capas del sistema educativo, desde el nivel federal hasta el estatal, de distrito, escuelas y salón de clase”.

En una encuesta del 2007, que incluyó 1,039 distritos escolar a través de la nación, el Departamento de Educación encontró que el 100% mantenía un sistema de datos de estudiantes, con puntos de información como los resultados de las pruebas de evaluación a nivel estatal, demográficos, asistencia y comportamiento.

Con programas como PowerSchool, Infinite Campus y Skyward, cada uno de ellos cobrando más de $5 por niño por mes, estos sistemas de información estudiantil prometen obtener en un solo lugar, todos los aspectos de un estudiante en el distrito y los datos escolares.

Idealmente, estos sistemas ayudan a los maestros a ver en equipo los datos de un estudiante, con otros maestros y líderes escolares. Pero, cómo los maestros a través de varios distritos usualmente interpretan, usan o ignoran los datos sigue siendo una pregunta sin responder.

En algunos distritos, los maestros han solicitado adiestramientos sobre conocimiento básico de datos que les muestre cómo interpretar los datos de estudiantes y ajustar la instrucción de acuerdo a ello. En otros distritos sin adiestramientos, los maestros no tienen un plan cohesivo de qué hacer con toda esta información, haciendo que el esfuerzo por tantos datos parezca algo inútil.

Identificar las necesidades de un estudiante

Como dijo Toni Morrison en una ocasión, "El conocimiento sin datos es solo una corazonada." El tener solo información sobre los niños no es equivalente a que vivan bien o tengan un futuro esperanzador.

A menudo, la verdad es lo opuesto. Estudiantes son excluidos de oportunidades porque son percibidos como de "bajo rendimiento" basado en puntos de datos limitados. La carga recae en el estudiante para mejorar en lugar de preguntar cómo el sistema falla con el niño.

Creo que las escuelas deben enfocarse en desarrollar mayor sabiduría con los datos, considerando el poder de la información para desarrollar vías que obtengan mejores futuros. Hacer eso significa que todos los educadores, sean padres o maestros, usen la información sabiamente: considerando lo que muestra y lo que no muestra, considerando esa información en el contexto social amplio y mirando experiencias y tendencias pasadas en la vida de un niño para planificar el futuro a consciencia.

Cada vez más, la investigación sobre educación motiva a los maestros a expandir sus definiciones de datos incluyendo fuentes más allá de las evaluaciones obligatorias: los datos de observación en el salón de clase, grabaciones de conversaciones individuales con un estudiante y videos de cómo hablan y gesticulan los estudiantes mientras trabajan con un problema de matemática.

Utilizado en conjunto, estas formas de información pintan una imagen más matizada de un niño, capturando aspectos que no se miden con un examen estatal obligatorio.

Padres y maestros pueden pensar en otros puntos de información que comiencen a señalar dinámicas sociales, culturales y económicas más amplias que están presentes en la cotidianidad de un niño.

La puntuación de Mac en Lexile no muestra su desinterés en leer durante dos semanas sobre perros en el ártico. Pero los datos sobre lo que a Mac le gusta hacer en el hogar proveerá información complementaria en temas potenciales para libros. MetaMetrics no sabía que Mamá olvidó mandar su almuerzo a la escuela y que él se rehúsa a comer en la cafetería; Mac estaba muerto de hambre cuando hizo las tareas de matemática. Una rápida evaluación sobre el estado emocional de Mac antes de abordar el trabajo de matemática pudo explicar que se estaba quedando sin energía a mitad del examen.

Y Mac es un varón blanco privilegiado que no carga ningún estresor de racismo, sexismo o inestabilidad económica, realidades cotidianas para muchos estudiantes que son completamente borrados por una métrica individual. Evaluaciones cortas sobre acoso y ansiedad, por ejemplo, pueden elaborar de forma significativa una tabla MetaMetrics para maestros y padres.

Desde ahí, los adultos, idealmente con los estudiantes, pueden pensar en estos puntos de información complementarios para crear un plan, abordando la variedad de razones por las que la lectura y las matemáticas no van tan bien como todos esperaban.

Utilizar los datos con sabiduría como un principio básico es de lo que se trata la educación.

Este artículo es republicado de The Conversation bajo una licencia de Creative Commons. Lea el artículo original en: https://theconversation.com/how-to-teach-and-parent-better-in-the-age-of-big-data-115687

(The Conversation es un medio independiente y sin fines de lucro, de noticias, análisis y comentarios por expertos académicos.)

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