Piden financiamiento climático para países del Caribe arrasados por el huracán Beryl
La reconstrucción de las islas del Caribe arrasadas por el poderoso huracán Beryl se debería apoyar con financiamiento climático y alivio de la deuda, entre otras medidas, sugirieron la CIDH y la Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA).
Ambos organismos hicieron un llamado especial a la solidaridad regional e internacional para ayudar con los países afectados y apoyar la reconstrucción y dijeron que los Estados también deben abordar los riesgos y daños que las personas y grupos enfrentan en lo que calificaron como un desastre ambiental.
“Los Estados deben redoblar sus esfuerzos para garantizar la disponibilidad de apoyo económico y financiero, así como asistencia técnica y legal para acceder a ellos”, indicaron la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la REDESCA.
Una de las medidas recomendadas es el llamado financiamiento climático que incluye donaciones, subvenciones, bonos verdes y pago por resultados, un sistema que compensa el esfuerzo de un país por reducir las emisiones de dióxido equivalente.
En relación con la situación actual, los organismos saludaron las medidas tomadas por los gobiernos de los países afectados por el huracán para abrir refugios de emergencia y otorgar la asistencia necesaria a las personas en situación de vulnerabilidad.
También reconocen las recomendaciones y advertencias emitidas por los gobiernos de otras islas del Caribe para proteger a la población afectada.
El huracán Beryl, que fue el más intenso jamás registrado en junio, desoló a Grenada, San Vicente y las Granadinas y Jamaica.
Impacto del cambio climático
La CIDH y REDESCA indicaron que el aumento en la frecuencia e intensidad de huracanes y otros desastres naturales es una consecuencia directa del cambio climático, que altera las condiciones globales del clima y exacerba los riesgos e impactos en la vida, la salud y los medios de subsistencia de las poblaciones más vulnerables.
En este contexto, los eventos meteorológicos extremos interactúan con otros factores que afectan la calidad y las condiciones de vida de las personas, lo que a menudo resulta en migración, desplazamiento y reubicación planificada.
En esta ocasión, los países afectados, y especialmente los pequeños estados insulares en desarrollo del Caribe, han experimentado la destrucción de viviendas, daños extensos a la infraestructura, interrupción de las fuentes de subsistencia y daños significativos al hábitat natural.
“Los Estados afectados son los que menos contribuyen con el calentamiento global, pero están entre los más afectados por las consecuencias del cambio climático”, señalaron.
La CIDH y la REDESCA reiteran que los efectos del cambio climático representan una seria amenaza para el ejercicio de varios derechos fundamentales necesarios para una vida digna, como el derecho a la vida, la alimentación, la vivienda adecuada, la salud, el agua y un ambiente sano y advierten que los impactos generados son diferenciados en cuanto al disfrute efectivo de estos derechos.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2024, 2:45 p. m..