Las casetas de autobuses en Miami-Dade: tema urgente
Las frecuentemente olvidadas casetas de autobuses son también un componente importante del transporte público local. La mayoría no están en óptimas condiciones ni ofrecen a los usuarios un mínimo nivel de confort o protección de las inclemencias del clima. La prensa ya ha puesto este tema en la palestra, tal como hicieron un par de reporteros del Miami Herald hace más de una década.
El reportero del Herald Larry Lebowitz me citó en su artículo Angry bus riders to transit: Gimme shelter, publicado en 2006. El artículo destaca que no hay justificación para las precarias condiciones en las que se encuentran la mayoría de las paradas de autobuses, tomando en cuenta que el modelo estándar de licitaciones no requiere un solo centavo de gastos por parte del gobierno. La Ciudad de Miami se basó en este modelo para construir unas 200 casetas de autobuses a finales de los ochenta. Las casetas, las cuales consisten de un banco, tres paredes y un techo e iluminación para proteger al usuario, se autofinancian con las compañías anunciantes.
Una de las primeras cosas que hice cuando fui electo a la Comisión del Condado en 2011 fue agitar al personal del Condado para que iniciase el proceso de licitación para unas 1,000 casetas de autobús en las áreas no incorporadas del Condado. En ese entonces sostenía comunicación con el reportero Daniel Shoer Roth de el Nuevo Herald, quien ha escrito varios artículos sobre el progreso de este esfuerzo, desde Los techos invisibles de nuestras paradas (2007).
Observen detenidamente las dos fotografías que acompañan este artículo, ambas fueron tomadas recientemente. Arriba, esta parada de autobús frente a mi oficina de distrito localizada en el Frankie Rolle Center. El anuncio que aparece no costea el techo del banco que aparece al descubierto.
Aunque el contrato del panel que aparece en la foto es conforme a una licitación de la Ciudad de Miami, parece que de aproximadamente 3,000 paradas de autobús en el Condado Miami-Dade, unas 2,000 carecen de techo y paredes. Si observan la foto inferior, esta parada en la calle 47 del SW y la 157 Ave, está prácticamente desprovista de todo, solo un poste y un cesto de basura.
El 17 de agosto de 2016, el Condado Miami-Dade inauguró en conjunto con la Ciudad de Hialeah la primera caseta de autobús con aire acondicionado en la estación de Metrorail de esa municipalidad. Caben cuatro personas sentadas y once de pie. Esto forma parte de un programa piloto que pudiera expandirse a otras zonas del Condado.
La meta del Condado es instalar unas 30 casetas de este tipo a un coste de $65,000 cada una, sumando un total de $2 millones.
Si bien es cierto que es válido explorar este concepto, es imperativo evaluar el motivo de que existan unas 2,000 paradas de guaguas con solo un banco y una lata de basura. El Condado ciertamente tiene un problema para identificar cuáles son las prioridades. Tenemos demasiada gente con serias dificultades para trasladarse de un punto a otro sin ni siquiera poder cobijarse cuando azotan las inclemencias del tiempo. Antes de ponernos a gastar el dinero de los contribuyentes en casetas con aire acondicionado, bien pudiéramos instalar techos en todas las paradas dentro del Condado.
En inconcebible que hallamos permitido esto durante más de una década. Hablamos del transporte público y no somos capaces de proveer un simple techo a sus usuarios. Al gobierno no le cuesta un céntimo proveer techo a las paradas de autobuses. Es urgente que actuemos, y le pido al Presidente del Comité de Transporte del Condado, Esteban Bovo, que ponga este tema en nuestra agenda.
Mi padre solía decir: “Hasta un sabio se sienta sobre un hormiguero”. Y él mismo agregaría que el sabio se pondría inmediatamente de pie.
Espero que hagamos lo mismo.
Comisionado del Condado Miami-Dade, Distrito 7.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de septiembre de 2016, 2:18 p. m. with the headline "Las casetas de autobuses en Miami-Dade: tema urgente."