Newsweek y el fin de Trump
Yo acuso a la prensa nacional de ser la culpable de que Donald Trump engañe a los ciudadanos de este país. Una y otra vez, los periodistas le dejan pasar las mentiras sin indagar, sin hacerle preguntas problemáticas al deplorable magnate, sin decir que está mintiendo.
En su discurso en apoyo a Hillary Clinton en Filadelfia, Barack Obama expresó la palabra que describe lo que observo y compruebo: La prensa ha establecido una falsa equivalencia entre Hillary Clinton y Donald Trump. “No podemos darnos el lujo de actuar como si existiera una cierta equivalencia aquí”, dijo Obama.
No la hay, ahí están los hechos que cualquiera puede comprobar: que se compare la Fundación Clinton y la Fundación Trump; las trayectorias de vida de ambos candidatos. Las plataformas políticas que proponen. Está tan claro, “por sus frutos los conoceréis”. Ha sido mentira tras mentira todo lo que ha dicho y hecho este individuo que el Partido Republicano ha permitido ser su candidato a la presidencia.
Pero gracias a Dios, una bomba llena de verdades que estaban escondidas estalló mostrando en su fibra al estafador Trump. Estoy convencida que él padece de un trastorno mental llamado narcisismo, es grave y peligroso. Estuvo correcto el email hackeado de Colin Powell: “Donald Trump es una vergüenza nacional y un paria internacional”.
La bomba a la que me refiero es el artículo de Kurt Eichenwald publicado en Newsweek el miércoles: “La secreta red financiera a nivel global de la Organización Trump. ¿Se basarían las decisiones de Donald Trump como presidente en lo que es mejor para Estados Unidos, o en lo que mantendría fluyendo millones de dólares en efectivo para él y su familia?”
Son el título y los subtítulos de la investigación de Eichenwald, ganador del premio Pulitzer por reportaje investigativo, y del Premio George Polk Payne por ética en el periodismo.
De acuerdo con el revelador reportaje, el aspirante a la presidencia posee un imperio financiero, la Organización Trump, que negocia con cientos de compañías en todo el mundo, entre ellas en Dubai, Corea del Sur, India, Rusia, Turquía, Ucrania, Panamá y otros. El periodista se plantea cómo Trump manejaría los innumerables conflictos de intereses inherentes a sus intereses comerciales en el extranjero. Los tratos comerciales globales de Trump harían imposible para él llevar a cabo la política exterior de Estados Unidos en muchos países sin rellenar de dólares su cartera o dejarla vacía.
“A lo largo de esta campaña, la Organización Trump, que bombea cientos de millones de dólares en las cuentas bancarias de la familia Trump cada año, se ha ignorado en gran medida”, apunta Eichenwald. “Esta empresa privada, sus compañías, socios e inversores están ocultos a la vista del público, y son las mismas personas que podrían enriquecerse y enriquecer más a Trump y su familia si él gana la presidencia”. La enredada y maligna madeja no se puede desenredar.
“Las transacciones y negocios de la Organización Trump implican a tantos países que es imposible detallar todos los conflictos que se presentan en un solo número de esta revista, pero una investigación realizada por Newsweek de la Organización Trump también ha encontrado que tiene conexiones profundas con China, Brasil, Bulgaria, Argentina, Canadá, Francia, Alemania y otros países. Nunca antes un candidato a presidente estadounidense ha tenido tantos lazos financieros con aliados y enemigos de Estados Unidos. Y nunca antes una empresa ha representado una amenaza tan grande para Estados Unidos. Si Donald Trump gana esta elección y su organización no se cierra inmediatamente o Trump y su familia se separan de ella, la política exterior de Estados Unidos podría estar a la venta”.
Hillary Clinton advirtió en varios tuits que las cinco cosas que necesitamos saber acerca de los negocios con firmas extranjeras de Trump son que estos podrían poner en un grave peligro las relaciones con nuestros aliados en la lucha contra ISIS; que Trump trabajó con el difunto dictador libio Muammar el-Qaddafi; que está haciendo negocios con alguien conectado al lavado de dinero de los militares iraníes y que Trump tiene vínculos muy cercanos con los oligarcas rusos y con la mafia rusa.
El farsante no va publicar sus declaraciones de impuestos, eso lo sabemos. Aunque Paul Ryan ayer le pidió que las hiciera públicas. No va a decir la verdad cuando se le plantee –esperamos que ambos partidos, el Pentágono, la CIA, el Departamento de Seguridad Nacional y el de Estado hayan tomado muy en serio la investigación sobre la Organización Trump– los conflictos de intereses que confrontaría si fuera presidente.
Llegó la hora de que Richard Priebus, Paul Ryan, Mitch McConnell, es decir, los líderes del Comité Nacional y del Partido Republicano, repudien y saquen de la campaña presidencial a Trump.
Y para quienes me critican en estas mismas páginas con odio fiero por ser demócrata, les aclaro que respeto a los conservadores ilustrados, los republicanos admirables que una vez ocuparon ese partido, empezando por Lincoln y acabando con los que, en un acto de decencia y amor a su patria, le retiraron el respaldo al impostor que quiere la presidencia.
Escritora cubana.
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Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2016, 2:24 p. m. with the headline "Newsweek y el fin de Trump."