Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

La batalla electoral

La candidata demócrata Hillary Clinton preside un acto en la Universidad de Carolina del Norte, en Greensboro.
La candidata demócrata Hillary Clinton preside un acto en la Universidad de Carolina del Norte, en Greensboro. AP

A medida que avanzan las campañas presidenciales de Hillary Clinton y Donald Trump, los que seguimos esas campañas hemos visto que las encuestas, el único vehículo confiable que tenemos, están mostrando que la elección va a ser muy cerrada y puede variar al punto que un cambio de 3 o 4 puntos porcentuales puede muy bien determinar quién será nuestro próximo presidente.

Quizás aprendamos algo de la decisión de las firmas encuestadoras de hacer las encuestas entre “votantes probables” a diferencia de “votantes inscritos”. La meta de la campaña de Clinton es replicar la coalición de 51% de Obama en 2012. La clave fue aumentar la votación de afroamericanos, hispanos y votantes jóvenes.

Hay muchas señales que Clinton no está en buena posición para lograr esas metas. Los afroamericanos, y los demócratas en general, parece que van a votar en menos número esta vez a diferencia de las cifras de votación cuando el primer presidente afroamericano buscaba reelección. Las encuestas muestran que los hispanos tienen menos interés y motivación en esta campaña que cualquier otro grupo demográfico.

Los votantes jóvenes que rechazan a Trump no están siendo atraídos por Clinton. Ella quedó bien detrás de Bernie Sanders entre mujeres y hombres jóvenes en las primarias. Las encuestas muestran, típicamente, que Clinton está muy por detrás del 60% que Obama obtuvo entre jóvenes con un 20% prefiriendo al libertario Gary Johnson o a la candidata del Partido Verde Jill Stein.

Así que es posible que el electorado sea más republicano que demócrata. Y debo notar que estas encuestas no reflejan aún las dificultades más recientes de la campaña de Hillary Clinton.

La mayor parte de los encuestados no tuvieron tiempo de digerir las partes más jugosas como la destrucción, por medio de “BleachBit”, de miles de e-mails después que fueron requeridos por el comité de la Cámara sobre Benghazi. También se reveló que Clinton no usó una computadora para sus e-mails, como había declarado en marzo de 2015, sino 13, y que algunas se perdieron y dos fueron destruidas con un martillo. Cuando le preguntaron sobre la anotación “C” en los documentos, Clinton contestó que quizás tendría que ver con un orden alfabético, aun cuando no había anotaciones de “A”, “B” o “D” en ningún documento. La candidata, a quien sus partidarios consideran la más calificada en la historia de Estados Unidos, manifestó una profunda ignorancia acerca de las prácticas de clasificación del gobierno.

De acuerdo a las encuestas, más del 60% de los estadounidenses creen que Clinton no es honesta ni digna de confianza. Las notas de sus entrevistas con el FBI dan evidencia convincente que es una mentirosa patológica. Es de notar que Clinton y sus asistentes en entrevistas ordenadas por la corte, invocaron “pérdida de memoria” 378 veces.

Nada de esto ayuda a la candidatura de Hillary. Y ayuda a explicar por qué no ha celebrado una conferencia de prensa en casi 300 días, y por qué las encuestas continúan cerrándose.

Otra razón es que Trump ha ido aprendiendo el a-b-c de una campaña presidencial y que sus nuevos asistentes han logrado hacerlo recapacitar sobre su habilidad para hacerse daño. Mientras Clinton recaudaba fondos en Hollywood, los Hamptons y Martha’s Vineyard, Trump visitó las áreas inundadas en Louisiana y se reunió con el presidente de México, donde se le trató como un líder nacional serio.

Y en inmigración, ¿por qué no podríamos revisar las leyes de inmigración para buscar más inmigrantes educados y menos inmigrantes pobremente educados? Estados Unidos siempre necesitará más Einsteins pero no más inmigrantes sin educación.

Claro que Trump ha probado ser capaz de hacerse daño y muchos votantes lo seguirán encontrando inaceptable. Pero, de pronto, tenemos una verdadera batalla electoral.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2016, 7:20 a. m. with the headline "La batalla electoral."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA