Nuevas vías de transporte para Miami-Dade
En los últimos doce meses, la Comisión del Condado ha alcanzado un consenso en seis nuevos corredores ferroviarios que son absolutamente vitales para nuestra supervivencia económica.
Son: un conector Este-Oeste; un “Baylink” que enlaza el downtown con el Centro de Convenciones de Miami Beach; un corredor norte que completa el actual MetroRail a lo largo de la avenida 27 del NW hasta el Hard Rock Stadium; un tren de cercanías en las vías férreas del FEC; y el “South Dade TransitWay”, que conecta Dadeland y Florida City.
Inicialmente, se discutía si debía darse prioridad a uno de estos proyectos. Al final –después de varias audiencias (a veces contenciosas)– hemos llegado a la conclusión de que ningún corredor se puede postergar.
Entretanto, el tema de los fondos acecha, dejando un vacío de realismo que hace a la gente preguntarse si estamos exagerando la viabilidad de un plan que algunos dudan que se concrete en una generación.
Es importante señalar que tres de los corredores ya tienen componentes en los que se está progresando (el segmento de Baylink en Miami Beach; la vía Brightline, que será usada por el tren de cercanías del noreste, y un circuito de tranvía que conecta Brickell con la avenida 37 del SW, sirviendo como el componente más oriental del conector Este-Oeste). Por lo tanto, lo que hace falta determinar es la asignación inmediata de fondos del South Dade TransitWay y el corredor Norte.
En la primera audiencia sobre el presupuesto, propuse que el South Dade TransitWay y el corredor Norte se costearan inmediatamente durante el proceso de aprobación del presupuesto del actual año fiscal (2016-17). Estas líneas de tránsito darán servicio a dos de las comunidades más merecedoras del condado; y creo que esos fondos se pueden asignar inmediatamente. Para ambas líneas, no hay problemas con la adquisición de terrenos; el condado construiría las vías y proporcionaría el equipo, y las ciudades o los principales negocios a lo largo de cada ruta costearían la construcción de las estaciones.
El consenso en el sector es que cada milla de tren ligero costará $25 millones en mejoras de capital. Los dos corredores arriba mencionados, con un total de 35 millas, costarán por lo tanto unos $900 millones. Por consiguiente, hará falta un flujo de ingresos de $70 a $80 millones al año para costear inmediatamente ambos proyectos.
Exhorto al alcalde Giménez a restaurar no menos de $40 millones al People’s Transportation Trust (PTP) en el presupuesto del año actual. En esa conexión, me estoy haciendo eco de las opiniones del presidente del Citizens Independent Transportation Trust (CITT), Paul Schwiep, que declaró: “Gracias a los aumentos en el valor de las propiedades y a las nuevas construcciones, hay fondos disponibles en el ciclo presupuestario del año actual para restaurar hasta $40 millones al fideicomiso de transporte”.
La semana pasada, recibimos promesas por escrito de los líderes de nuestra Delegación afirmando que el Estado igualaría la cifra de $40 millones en flujos recurrentes de ingresos de los fondos del estado.
Los senadores Anitere Flores, Dwight Bullard y Miguel Díaz de la Portilla nos han asegurado que esos fondos serán viables ya en 2017.
Hemos recibido seguridades similares en la Cámara del presidente de la Delegación de Miami-Dade, José Félix Díaz, y de los representantes Kionne McGhee y Carlos Trujillo.
Debemos escuchar el clamor de nuestros ciudadanos por más trenes.
Comisionado del condado Miami-Dade, Distrito 7; miembro del Comité de Tránsito y Movilidad; miembro del Comité Ejecutivo del Corredor de la Playa.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de septiembre de 2016, 5:10 a. m. with the headline "Nuevas vías de transporte para Miami-Dade."