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Opinión

Los países alineados con Maduro

El pasado 17 de septiembre, en una Cumbre realizada en la isla de Margarita, en Venezuela, Irán le transfirió a Nicolás Maduro la presidencia de los Países No Alineados. Resulta vergonzoso que precisamente Maduro asuma esta presidencia cuando en realidad no se le hace honor al nombre del movimiento sino exactamente en sentido contrario, o sea, los países que conforman este grupo, en su mayoría están alineados con Maduro.

De los 120 países miembros, solo Perú es crítico actual del régimen de Maduro, tal como recientemente declarara en Miami su presidente, Juan Pablo Kuczynski, en el evento patrocinado por el Herald conocido como la Conferencia de Las Américas. Allí, el presidente de Perú reveló haber solicitado al secretario de Estado, John Kerry, la creación de un grupo de apoyo a Venezuela ante una crisis inminente.

Cuando en 1955 se originó en Indonesia el Movimiento de Países No Alineados, en la llamada Conferencia de Bandung, el primer punto acordado fue, textualmente, el “respeto por los derechos fundamentales del hombre y para los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas”.

En Venezuela vemos que ocurre exactamente lo opuesto, esto es, no se respetan los derechos humanos y se impone la decisión del Estado en contra de la voluntad popular. Ejemplos sobran, como el arbitrario encarcelamiento del líder opositor Leopoldo López y la negativa constante en aceptar un plebiscito revocatorio.

Respecto a la carta de las Naciones Unidas, es muy conocido el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, adoptado por la Asamblea General de la ONU y puesto en vigor en 1976. Como se sabe, Maduro viola fragantemente este pacto ya que los derechos civiles y políticos en Venezuela son dictaminados por una jurisprudencia abiertamente parcializada hacia el régimen.

En el pasado diciembre, increíblemente Venezuela fue ratificada por tres años adicionales como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Resulta inconcebible que un país con una inflación galopante, con un desempleo formal rampante, con un empresariado inexistente, con una libertad de expresión limitada y con un índice de criminalidad prominente, pueda siquiera opinar sobre derechos humanos.

Analizando las razones que pudo tener la ONU para escuchar las “sabias” sugerencias de Venezuela sobre derechos humanos, nos percatamos que dos terceras partes de la ONU son países no alineados. Y ya sabemos que los “No Alineados” apoyan a Maduro.

Ahora nos preguntamos por qué casi todos los miembros “no alineados” apoyan a Maduro? Las respuestas son variadas y entrelazadas. Tal vez la mayoría, por ser países lejanos, no conocen la realidad venezolana. Otros son simpatizantes folklóricos de regímenes izquierdistas. Algunos comparten plenamente la ideología. El resto pretende lucrar con los recursos naturales de Venezuela, esto es, petróleo, hierro, aluminio y oro.

Otro circo reciente fue la intención de la OEA de aplicar la Carta Democrática Interamericana a Venezuela. Tras la apasionada defensa a Venezuela por parte de los ex-presidentes José Luis Rodríguez Zapatero de España, Leonel Fernández de República Dominicana y Martín Torrijos de Panamá, la aplicación de este instrumento quedó en el limbo.

¿Qué intereses habrán intervenido? Probablemente, importantes inversiones financieras en esos países, donde hay beneficios mutuos tras bambalinas.

Como vemos, el noble pueblo venezolano sigue insistiendo en una solución democrática. La OEA y la ONU han fracasado mientras los derechos civiles y políticos son pisoteados y acompañados de una hambruna generalizada.

El Movimiento de Países No Alineados surge como respuesta a la Guerra Fría entre EEUU y la URSS. Actualmente sigue en funcionamiento, a pesar de que ni el muro de Berlín ni la URSS existen. En la práctica se ha convertido en un grupo que apoya a regímenes totalitarios de izquierda y a dictaduras disfrazadas de democracia, como ocurre en Venezuela.

Maduro ha dicho en la pasada Cumbre de Margarita que se debe refundar la ONU. Creemos firmemente que más bien se debe disolver el Movimiento de Países No Alineados, que no solo es una farsa, sino que además es un cáncer que corroe a las otras instituciones.

Economista y periodista.

Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de septiembre de 2016, 3:24 p. m. with the headline "Los países alineados con Maduro."

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