Católica y demócrata
Qué bien lo expresó el senador Tim Kaine al final del debate el martes. Me sentí plenamente identificada con sus palabras y su posición provida, y a la vez, defensor del derecho de la mujer a elegir si se hace un aborto o no. El gobernador Mike Pence había explicado que para él la santidad de la vida procedía de su fe cristiana y citó el versículo bíblico en el que Dios le dice al profeta Jeremías: “Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí” (Jer. 1,5). Pence, candidato a la vicepresidencia por el Partido Republicano, es provida, y explicó muy bien lo que es serlo, pero contrario a Kaine, aboga por la eliminación de la legalización del aborto.
La moderadora del debate, Elaine Quijano, no había preguntado sobre la opinión de cada uno sobre el aborto, sino cuál había sido el momento más difícil que habían confrontado, siendo hombres de fe, con su vida en el servicio público. Tim Kaine es católico, Mike Pence es protestante.
El candidato a la vicepresidencia por el Partido Demócrata, Tim Kaine, dijo que era una pregunta fundamental. “Hillary y yo venimos de una familia y un entorno religioso. Ella desde sus años formativos ha estado muy vinculada a la Iglesia Metodista, que la ha inspirado siempre en su trabajo. Yo soy católico, fui formado por los jesuitas… Ambos creemos que debemos vivir hondamente y con entusiasmo los mandatos de nuestra fe, pero no es el rol del servidor público establecer ese mandato sobre todo el mundo”, dice Kaine. “Así que hablemos sobre la posición pro elección y sobre el aborto. Ambos apoyamos Roe vs. Wade (ley de la Corte Suprema de Estados Unidos que aprobó el derecho de la mujer a decidir si se hace un aborto). Apoyamos el derecho constitucional de las mujeres estadounidenses a consultar su propia conciencia, su cónyuge, su ministro [sacerdote, pastor o guía espiritual] y después tomar su propia decisión sobre su estado de gestación. Confiamos en las mujeres para que hagan eso. Y no creemos que deban ser castigadas por hacerse un aborto, como dijo Donald Trump. ¿Por qué no confía Donald Trump en las mujeres para que ellas tomen esa decisión por sí mismas? Eso es lo que deberíamos estar haciendo en la vida pública: vivir nuestras vidas de fe o lo que nos motiva con entusiasmo y pasión, dialogando unos con otros, sobre los asuntos de importancia moral de nuestros días, pero en asuntos fundamentales de moralidad debemos dejar que las mujeres tomen sus propias decisiones”.
Como cristiana y como sobreviviente de un intento de aborto tengo doble razón para ser provida y defender con todas mis fuerzas la certeza de que la vida de un ser humano comienza en el momento de la concepción, no al nacer, y que el aborto es un “crimen abominable” como bien lo definió San Juan Pablo II.
Varias personas me han escrito cuestionando mi fe cristiana y mi ser demócrata, y con toda honestidad tuve un tiempo de lucha interior, porque soy liberal, pero en contra de la pena de muerte y del aborto y de la guerra, y de la rapiña de los millonarios que han devorado a este país, convirtiéndolo en una plutocracia que pensaba era irredimible. Al comparar las plataformas, las ideologías de los partidos republicano y demócrata, no hay comparación en cuanto a cuál de los dos cumple con más sentido cristiano y humano las cuestiones que plantean, la misión política que los anima.
Así que un buen día, después de reflexionar, consultar mi conciencia y mi fe, supe que no había conflicto alguno, mi vida de fe es coherente con mi la vida que vivo. No lo sería jamás con lo que promueve el Partido Republicano, mucho menos con el que este año aspira a la presidencia.
Es un misógino aspirante a dictador que, después de lo que sabemos hoy, tenemos muchas más esperanzas en que no llegue a la Casa Blanca.
Hoy fue publicado un artículo decisivo en esta campaña, lo escriben Norman Eisen, profesor visitante en la Brookings Institution, fue el abogado y el jefe de ética de la Casa Blanca desde 2009 hasta 2011 y Richard W. Pintor, profesor de la Universidad de Minnesota, Escuela de Leyes, abogado jefe de ética de la Casa Blanca desde 2005 hasta 2007. El título del artículo: “La Regla de la Casa Blanca: No hay declaraciones de impuestos, no hay trabajo”.
Escritora cubana.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de octubre de 2016, 3:01 p. m. with the headline "Católica y demócrata."