El Nobel para el impulsor del SÍ
El Comité Noruego que decidió galardonar al presidente colombiano Juan Manuel Santos con el Nobel de la Paz 2016 aportó lo que todavía era necesario para que el acuerdo con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) resulte posible en los hechos.
El plebiscito del 2 de octubre último no hizo sino mostrar un “ganador”: que no eran el “No” ni el Sí”. Fue el abstencionismo. El que se concretó a la hora en que los casi 33 millones de colombianos tenía a la mano una oportunidad única y largamente esperada. La de mostrarse en la vereda de la necesaria paz y no en el campo de batalla de una guerra de más de medio siglo que tantas víctimas dejó en la patria de García Márquez.
Gabo diría que toda Colombia fue Macondo celebrando un NO como el que, muy enojado, propiciaba Uribe, el senador ex presidente. Y casi como un recurso novelístico del Nobel de literatura colombiano imaginó que luego del “triunfo” del NO (por monedas, apenas por el uno por mil del total de los habilitados para el plebiscito) podría muy bien el derrotado SÍ generar el Nobel de la Paz para su impulsor. Realismo más que mágico. Y necesario.
Ya lo dijimos antes: el proceso que arrancó en las conversaciones preliminares de Oslo y recalaron en La Habana por cuatro años de arduas negociaciones, punto por punto, todos ellos bajo análisis, generaron un emblemático acuerdo de paz. Digno de ser imitado para el larguísimo conflicto palestino-israelí. Nada de que terceros países, EEUU, Rusia o conformaciones regionales como la Unión Europea (UE) intervengan. Sólo los contendientes: Israel y Palestina, y terceros países sólo como garantes de buena fe, como fueron Cuba y Noruega y los que los acompañaron como Chile y Venezuela y los que aportaron algún apoyo en los últimos tiempos: EEUU, la UE y la ONU. Nadie más que los israelíes y los palestinos con los pies en el plato.
Dignísimo ejemplo aportado por el presidente Santos y los representantes de las FARC. Esta vez, tanto como muchas veces antes, el Nobel de la Paz es una herramienta necesaria, oportuna y valiosa para quienes están en el camino. Rumbo al amanecer de la paz.
Columnista argentino.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de octubre de 2016, 5:42 p. m. with the headline "El Nobel para el impulsor del SÍ."