JORGE DÁVILA MIGUEL: Con el palo de una escoba
Fue un llamado rápido para la policía de Miami Gardens, al norte de la ciudad, en la madrugada de este domingo que pasó. Catherine Daniels los llamó, les dijo que su hijo Lavall estaba muy intranquilo, les dijo que necesitaba ayuda urgente. Lavall Hall había salido de su casa, estaba en el jardín después de haber estado jugando con el video a lo mejor toda la noche. Tenía un palo de escoba entre las manos. Vengan pronto por favor, porque mi Lavall no está nada bien, tiene 25 años y está muy enfermo en su cabeza, él no es malo, es muy tranquilo, lo que pasa es que no se ha tomado su medicación.
Los agentes Peter Ehrlich y Eddo Trimino llegaron al lugar muy pronto; inmediatamente le ordenaron a Lavall que se tranquilizara. Mandato que Lavall no acató. Otros mandatos serían: suelte usted la escoba, cállese, acérquese aquí, levante las manos, túmbese al suelo, no falte el respeto, no me mire a los ojos, baje la cabeza, levante las manos. Pero Lavall siguió igual, amenazante. ¿Cómo puede pasar esto?, se preguntarían los agentes de la ley, ¿cómo existirá gente todavía que no razone que con nosotros hay que obedecer?
Pero Lavall era un hijo enfermo, bipolar y esquizofrénico, había estado ingresado hacia sólo una semana y su madre solo quería que la ayudaran a llevarlo de nuevo al hospital. Porque la cabeza y toda la existencia de Lavall no eran nada más que un torbellino en aquella madrugada de domingo. Nada era bueno, ni organizado, ni amable, ni siquiera aquellas voces que le decían cosas eran humanas, sabe dios de qué bestia Lavall antes las había escuchado, extraviado por alguno de sus tantos mundos de miedo, alucinaciones y sicosis. Él no estaba ahora allí en un jardín, sino en esa otra parte de la que siempre intentaba escapar, jamás con éxito, para alejarse de sí mismo y del incomprensible dolor que lo acababa.
Una de las voces le apuntó con una pistola. Lavall pegó con el palo de escoba al agente Ehrlich, quien le disparó con su Taser eléctrico. El Taser no funcionó. Lavall entonces también pegó al agente Trimino con su palo de escoba, y esta vez fue el agente Trimino quien le disparó, también con su Taser, que tampoco funcionó.
CIT son las siglas de Crisis Intervention Team, una fuerza policial diseñada y preparada especialmente para tratar con personas mentalmente extraviadas en situaciones extremas. Son agentes de la ley entrenados en las técnicas psicológicas y de conducta apropiadas para tratar con un enfermo. Pero eso, en la realidad, no es como suena. No existe tal unidad policial, como un cuerpo definido y dedicado exclusivamente a esa tarea. Al Crisis Intervention Team pertenecen los policías que hayan pasado los entrenamientos, que son enteramente voluntarios. Solo un por ciento de la fuerza policial ha pasado dicho entrenamiento, desconozco cuál es ese por ciento. Cuando hay una llamada de una madre desesperada como la de Catherine Daniels, pueden acudir policías entrenados, o no.
Un policía cuando abre fuego tiene que apuntar a la parte central del tórax, es decir, al corazón. Para disparar al corazón legalmente el policía sólo tiene que temer por su vida. Y es obvio cuán peligroso es para cualquiera el palo de una escoba.
Lavall le dio la espalda al policía Trimino y echó a correr hacia la oscuridad de los patios de otras casas. Huyendo, siempre huyendo. El oficial Trimino comenzó la persecución. Lavall corría, Trimino corría. Lavall se detuvo, Trimino se detuvo. El policía se acercó lo más que pudo al perseguido, pistola en mano, y vio de pronto algo que venía hacia él sin distinguirlo bien. Le ordenó que se detuviera, que se lanzara al suelo. Lavall siguió caminando. Trimino disparó cinco veces a la caja torácica de Lavall y lo mató, felizmente antes de que el joven pudiera matarlo con su escoba.
***
Lavall aún respiraba en el suelo, bocabajo y esposado cuando su madre Catherine se le acercó. Ella repitió entre sollozos: Mi hijo no se había tomado su medicación, sólo era eso. Si hubiera sabido que me lo iban a matar nunca los habría llamado. Lavall dejó de respirar.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de febrero de 2015, 0:00 p. m. with the headline "JORGE DÁVILA MIGUEL: Con el palo de una escoba."