La era de la mujer y sus derechos en EEUU
Esta no es la primera época de la historia a la que llaman “la era de la mujer” o “la era femenina”. Cuando la mujer pudo finalmente ejercer su voto en Estados Unidos, después de una gran lucha, o cuando los astrólogos hablaban de la era de Acuario, también se habló de esto durante el nacimiento y ejecución del movimiento feminista y hay hasta hay libros contemporáneos que hablan de “eras”, como la de la mujer soltera, comparándola con el siglo pasado cuando nos casábamos más jóvenes que hoy día. Este año, estamos viviendo no sé si una “era” o el inicio de la misma, pero sí una época en la que los derechos de la mujer han tomado nuevamente el protagonismo.
El maltrato escrito y verbal del candidato a la presidencia de Estados Unidos Donald Trump a la mujer, dígase actriz, ex Miss Universo, presentadora de televisión, y más recientemente cualquiera que se topara y le gustara, según comentarios que él ha llamado “charla de vestidores” y que fueron publicados en el Washington Post, han traído a la atención a un tema que ha sido tabú no solo en la política norteamericana, sino en el mundo empresarial, artístico y demás. “Que la jalo por la vagina”, ha dicho el candidato presidencial republicano, o que “parece Miss Piggy”, como dijo en otra oportunidad, son expresiones que muchos pensaran mientras leen estas líneas, se escuchan en todas partes y decimos todos “en chiste”.
Tanto mujeres como hombres charlando entre amigos hacen comentarios inapropiados. Pero cuando las frases, con diferentes matices, son reiterativas y repetitivas, y vienen de un hombre que aspira a una condición de tanto poder como la de Presidente del país más poderoso, en parte, del mundo, las cosas cambian.
Leía un libro publicado por la escuela de negocios de Harvard, que describe las condiciones de un líder con inteligencia emocional. Tema que antes había sido subestimado, pero que cada día toma más auge, porque numerosos estudios muestran como los líderes con inteligencia emocional son mucho más efectivos. Compasión, comunicación, liderazgo, entendimiento, identificación, respeto. Rasgos del líder con inteligencia emocional. Donald Trump no los tiene. Hillary Clinton, sí.
En efecto, Clinton ha decepcionado en algunos comportamientos, pero siempre ha mostrado que la empatía, la psicología de sociabilidad, el respeto y la diplomacia, y su lucha continua por derechos humanos han sido uno de sus fuertes, y eso se necesita en un líder. El hecho de que este 2016 tengamos una contienda presidencial en la que uno de los candidatos se destaca por criticar a la mujer y su rol en muchos de sus ángulos vitales, y otro que sea mujer pueda contrastar con sus políticas (gusten o no gusten), demuestra que, en Estados Unidos (aunque mejor que en algunos otros países del mundo), el problema del deterioro de la imagen femenina sigue siendo tabú.
Que el tema se haya tenido que exponer, una vez más, porque a un hombre se le da por hacer comentarios degradantes, es positivo, y muestra una vez más que hay una oportunidad de que esta sea una nueva era para la mujer. Respetada, con igualdad de pago, y en iguales condiciones para llegar a posiciones de mujer, incluyendo, respetada en casa. Y mucho ojo, que los esfuerzos no terminan si Hillary Clinton se convierte en presidente. Ese es solo el inicio.
Periodista y presentadora de televisión y radio.
Siga a Sabina Covo en Twitter: @ sabinacovo
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2016, 4:30 a. m. with the headline "La era de la mujer y sus derechos en EEUU."