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Opinión

Gestos negativos

Me parece excelente la manera en que presenta su opinión la Sra. María Clara Ospina en esta muy bien escrita columna en defensa del ex presidente colombiano Álvaro Uribe, publicada en el Nuevo Herald el 18 de octubre bajo el título Una pifia del New York Times.

También me parece muy valioso para todos nosotros en este país llamado “Cubano-América” que nuestro periódico en castellano le facilite a los colombianos este espacio para que ejerzan su derecho a opinar, y a contrastar sus opiniones.

Tengo muchos y buenos amigos colombianos polarizados por la figura de Álvaro Uribe: algunos lo celebran y otros lo detestan. Después de todo, la polarización está más globalizada que la globalización misma.

Entiendo perfectamente que la Sra. Ospina se indigne ante lo que ella percibe como un anuncio político pagado por el gobierno colombiano en las páginas del NYT, especialmente cuando ese cuestionamiento a la figura del Dr. Uribe es presentado como una editorial, o sea, como la opinión del excelente periódico de Nueva York.

Pero espero que la señora Ospina también entienda la preocupación y el desconcierto de gente como yo, ciudadano de “Cubano-América”, y la indignación de la mitad (menos medio punto porcentual) de los colombianos que no piensan como ella, cuando en nuestro país surrealista, es decir, “Cubano-América”, nuestros políticos cubano-americanos comparten el estrado con Álvaro Uribe y le alzan la mano como a un triunfador, sin respetar la sensibilidad de muchísimos colombianos que lo llaman “el ratón”, “la sanguijuela” y cosas peores.

Esos colombianos que detestan a Uribe (al igual que la Sra. Ospina, en todo su derecho, parece detestar al actual presidente de Colombia), lo detestan por su vinculación (y la de su familia) con la formación de cuadros paramilitares para defender sus intereses como terratenientes, con el mismo narcotráfico que don Álvaro asocia con las FARC, y con el exterminio de cientos, si no miles, de colombianos durante su gestión de gobierno (entiendo que a quienes en la Argentina llaman “desaparecidos”, en Colombia los llaman “falsos positivos”).

De nuevo, celebro que esa diversidad de opinión se encuentre reflejada en las páginas de nuestros periódicos en “Cubano-América”. Pero, y mas allá de la “colonización” ideológica que, según la Sra. Ospina, aqueja a los colombianos, lo cierto es que el partido por la Paz que todos los colombianos desean, incluso la Sra. Ospina y el Sr. Uribe (por sus dichos), se juega en Colombia y no en “Cubano-América”.

Y me temo que el hecho de que TODOS nuestros “representantes” cubano-americanos, en un gesto orientado hacia la comunidad colombiana de Miami (supongo), hayan encontrado el tiempo, en sus vidas TAN ocupadas, para pasarse un buen rato aplaudiendo a y fotografiándose con don Álvaro Uribe en el Doral cuando ninguno de ellos asomó sus narices en el Bay of Pigs Museum para estar junto al candidato de su partido en el momento en que la Brigada 2506 le daba su respaldo, convierte a este cuarteto de políticos de “Cubano-América” en una suerte de Banana Republicans a los ojos de muchos.

Como no les deseo mal alguno a nuestros “representantes”, y hasta he votado por alguno de ellos, Dios quiera que esa foto alzándole el brazo a Uribe no se convierta en una pesadilla para ellos, cuando llegue el momento...

Miami está llena de calles que los cubano-americanos con nuestras manitas hemos nombrado en homenaje a figuras como Álvaro Uribe, nombramientos que luego terminamos borrando con el codo, llevados por la vergüenza de los más sensatos entre nosotros (que los hay...).

Abogado cubanoamericano, presidente de World Wide Title Inc.

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de octubre de 2016, 7:28 a. m. with the headline "Gestos negativos."

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