SERGIO MUÑOZ BATA: Harakiri republicano
Política, económica y moralmente resulta incomprensible la ceguera de un puñado de activistas republicanos anti-inmigrantes que se desgastan en una pelea que a la larga, saben que perderán. No se percatan de que cada pequeño triunfo como el que les acaba de otorgar el prejuicio de un juez texano cava más hondo su propia tumba.
La semana pasada, el juez federal de distrito, Andrew S. Hanen, giró una orden que suspende temporalmente la implementación de las acciones ejecutivas migratorias anunciadas por el presidente Barack Obama en noviembre de 2014 pero no es un fallo en torno a la constitucionalidad de dichas acciones.
Los abogados de Obama tendrán que acudir a la Corte de Apelaciones para levantar el bloqueo y, de ser necesario, llevar su alegato hasta la Suprema Corte de la Nación. La mayor parte de los expertos en cuestiones migratorias opinan que a final de cuentas el presidente debería salir victorioso del reto legal de Hanen porque Obama ha actuado conforme a la potestad del Poder Ejecutivo.
Hace tres años, en un juicio que enfrentó al gobierno federal con el estado de Arizona, la Suprema Corte reconoció que al Presidente le toca decidir cómo y cuando se debe aplicar un proceso de deportación. Los antecedentes de esta potestad son numerosos, antes que Obama, Ronald Reagan, George H . W. Bush y George W. Bush limitaron las deportaciones de diversos grupos de inmigrantes temporales cuando lo juzgaron políticamente conveniente y necesario.
Lo desconcertante del caso es que la debilidad del liderazgo republicano en el Congreso es la que ha propiciado el activismo judicial con el que desafían a Obama, al futuro Presidente de Estados Unidos y a la opinión pública. Una bravata que nos obliga a preguntar si los ultraconservadores habrán visto las encuestas de opinión que muestran que la mayoría de los estadounidenses favorece una reforma migratoria que permita a los indocumentados regularizar su estancia en el país. ¿Sabrán que los votantes latinos apoyan decididamente las acciones ejecutivas del presidente Obama? El 89% de los votantes latinos y el 76% de los votantes latinos republicanos dijeron que las apoyan en una encuesta de Latino Decisions. ¿No entenderán todavía por qué perdieron las dos últimas elecciones presidenciales, y por qué de persistir en esta ruta seguramente perderán las elecciones de 2016?
Para justificar su falta de liderazgo, el líder de la Cámara de Representantes, John Boehner, ha dicho que este año no habrá reforma migratoria porque los republicanos no confían en que Obama sería capaz de implementarla, pero su argumento es endeble y no se sostiene en la práctica. La inmigración de mexicanos indocumentados a Estados Unidos prácticamente se ha congelado porque el presupuesto de la patrulla fronteriza se cuadruplicó en los 90 y se triplicó después del 2000. Según datos de la GAO, la dependencia oficial que vigila el rendimiento de cuentas del Congreso, en 2012 la seguridad fronteriza rondaba el 84% de efectividad. Por otro lado, el expediente de Obama en el tema de deportaciones, más de dos millones de personas, es lamentablemente excesivo pero efectivo en el control de la frontera.
Otro disparate que repiten los ultras es que los latinos no siguen el mismo proceso de asimilación que los inmigrantes europeos. Falso. El 35% de los inmigrantes indocumentados lleva viviendo en el país por lo menos 15 años, y un 28% ha vivido aquí entre 10 y 14 años. Más de un tercio de ellos son dueños de la casa que habitan; los inmigrantes son aproximadamente el 20% de los dueños de pequeños negocios y más del 40% de las 500 Compañías de Fortune fueron fundadas por inmigrantes o por sus hijos.
Otra de las razones que aducen los activistas xenófobos es que regularizarlos sería suicida dado que la mayoría de los inmigrantes latinos son demócratas. Esto es cierto, pero susceptible de cambio si el Partido Republicano dejara de atacar a la comunidad. Con vistas a la elección presidencial de 2016 lo que hay que preguntarse es si un partido cuyo objetivo es deportar a los padres de los niños nacidos en Estados Unidos, a sus familiares, a sus amigos y a sus vecinos puede contar con el apoyo de los votantes. Yo no lo creo y mi evidencia, irrefutable, es el resultado de las dos últimas elecciones.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de febrero de 2015, 10:00 a. m. with the headline "SERGIO MUÑOZ BATA: Harakiri republicano."