Antes de votar, piénselo bien...
Once días antes de las elecciones presidenciales, James Comey, director del FBI, envió una carta a algunos miembros del Congreso, sobre la inspección de nuevos correos electrónicos, esta vez en el ordenador portátil de Anthony D. Weiner, esposo de Huma Abedin, una de las asistentes de Hillary Clinton. Como se sabe, Weiner está siendo investigado por mandar textos pornográficos a menores de edad. El mismo Comey dice que no sabe si la información es significativa, ni explica su naturaleza, lo que hace muy difícil a Clinton y sus seguidores defenderse.
Esta comunicación de Comey, posiblemente producida por presiones de los congresistas republicanos, viola el Hatch Act, que prohíbe a personas en cargos públicos valerse de su autoridad para investigar asuntos relacionados con un candidato 60 días antes de celebrarse las elecciones, a fin de no influir en su resultado. En este caso, la carta del Sr. Comey, vaga y abierta a múltiples interpretaciones, fue escrita no sólo antes de que se examinaran los famosos correos electrónicos, sino incluso antes de que el FBI obtuviera una orden de registro. No es entonces de extrañar que algunos de los abogados del Departamento de Justicia le aconsejaran a Comey que no enviara la carta.
¿Afectará el resultado de las elecciones la posibilidad de una investigación? Posiblemente sí. Por una parte, hará que más votantes acudan a las urnas, tanto simpatizantes de Hillary como de Trump. Todos sabemos ahora que cada voto va a contar. Sin embargo, ella ha invertido en una maquinaria política que él no tiene, y un aumento en el número de votantes en ambos partidos deberá favorecer a Clinton. ¿Qué sucederá con los indecisos? Nadie sabe. Para todos, se hace difícil predecir el resultado de las elecciones más singulares en la historia moderna de Estados Unidos.
Me atrevo a pronosticar que a menos que otra “bomba Z” afecte la contienda (cualquier cosa es posible), a pesar de todo Hillary Clinton ganará las elecciones. Sin embargo, después de la carta del director del FBI, contrario a lo que pensaba hace pocos días, no estoy segura si los demócratas alcanzarán mayoría en el Senado y un número elevado de escaños en la Cámara de Representantes.
Por primera vez desde que vivo en Estados Unidos, hace mucho más de medio siglo, tengo miedo. Me da horror pensar que mis nietos, tres de los cuales votarán este año por primera vez, vivan sus primeros años como jóvenes adultos bajo la presidencia de Trump: hombre misógino, xenofóbico, tramposo, ignorante, vengativo, ególatra y, para colmo, con el vocabulario de un niño de tercer grado. No sólo este país se volvería el hazmerreír del mundo, sino que el autoritarismo de Trump pondría en peligro nuestras instituciones democráticas.
También me preocupa la reacción de Trump ante una victoria de Hillary Clinton. ¿Sería capaz de hacer un elegante discurso felicitándola, y pedir a todos sus seguidores que la apoyen? ¿Lograría esta mujer tenaz trabajar con un poder legislativo republicano que en los últimos años ha obstaculizado las iniciativas de Barack Obama? ¿Podrá unir a un país tan polarizado?
Tanto los republicanos como los demócratas e independientes podemos tener filosofías políticas diferentes, discrepar sobre cuáles son las mejores soluciones a los problemas económicos y sociales. Por eso hasta ahora el sistema bipartidista ha funcionado bien, dado que constituye un factor adicional de equilibrio a las tres ramas del gobierno.
Lo que alarma es que se resquebraje el fundamento sobre el que descansan los valores esenciales de este país. ¿Cuándo se ha visto a un candidato estadounidense amenazar a su adversario político con llevarlo a la cárcel? ¿Cuándo, en este país de inmigrantes, se ha sentido un rechazo mayor contra los que hemos venido de otra parte y hablamos otro idioma? ¿Alguna vez un aspirante a la presidencia de Estados Unidos ha dicho públicamente que no aceptaría los resultados de una elección si no saliera ganador?
Antes de votar, piénselo bien.
Escritora y periodista cubana.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de noviembre de 2016 a las 4:14 p. m. con el titular "Antes de votar, piénselo bien...."