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Opinión

Trump intranquiliza al mundo

El presidente electo Donald Trump invita al político británico Nigel Farage a hablar en un acto de la campaña en Jackson, Mississippi, el 24 de agosto.
El presidente electo Donald Trump invita al político británico Nigel Farage a hablar en un acto de la campaña en Jackson, Mississippi, el 24 de agosto. AP

La incertidumbre recorre el mundo. El triunfo de Donald Trump, decidido por un pequeño grupo de votantes deprimidos que alejados del resto del mundo habitan en un puñado de estados norteamericanos, tendrá enormes repercusiones negativas en el futuro de México y Cuba, de China y Japón, de Alemania y Gran Bretaña, de Turquía y Rusia, de Siria, Irán, y en casi en todo el mundo.

Alarma el nacionalismo exacerbado del presidente electo, y en este sentido no parece accidental que el primer político extranjero que Trump recibió en su torre dorada haya sido Nigel Farage, el inglés anti inmigrante de pasado neonazi. No sería extraño que en la lista del besamanos siguieran la francesa Marine Le Pen del Frente Nacional, el austriaco Norbert Hofer del Partido Libertad, el griego Nikos Michaloliakos de Amanecer Dorado, la alemana Frauke Petry del Partido Alternativa para Alemania y el holandés Geert Wilders del Partido por la Libertad. Las tesis nacionalistas y antiinmigrantes así como las prácticas y actitudes neofascistas de estos líderes europeos tienen muchos puntos de coincidencia con las ideas y las acciones de Trump.

Estas coincidencias de Trump con grupos archinacionalistas no son, sin embargo, la única fuente de desasosiego en el resto del mundo. Preocupa su ignorancia abismal de los temas que forman la agenda internacional de Estados Unidos, y preocupa aún más su aparente disposición a trastocar el orden existente. Sus vagos pronunciamientos sobre el comercio global, su peculiar admiración por un líder autoritario y peligroso como Vladimir Putin y su superficial visión de la estrategia de seguridad causan ansiedad en los líderes de los países aliados y regocijo entre los líderes de países enemigos.

En México hay verdadero pánico de que cumpla sus promesas, deporte a más de 5 millones de mexicanos indocumentados, intente modificar sustancialmente el Tratado de Libre Comercio con medidas impositivas imposibles de aceptar, y humille aún más al país reforzando la construcción de la muralla que separa a dos países vecinos, amigos, y hasta esta fecha, armoniosamente integrados.

En Cuba temen que Trump dé marcha atrás a los avances en el proceso de normalización de las relaciones entre ambos países logrados durante la administración de Obama. Su postura sobre Cuba ha sido contradictoria y el levantamiento del embargo a la isla que empezaba a parecer posible ahora será mucho más difícil.

En Colombia el temor principal es que Trump retire el apoyo estadounidense al proceso de paz y se rebaje o se suspenda la ayuda económica de 450 millones de dólares en una continuación del Plan Colombia y con los que el gobierno contaba para el presupuesto de 2017.

El impacto negativo en América Central y del Sur será el endurecimiento en temas migratorios principalmente para guatemaltecos, salvadoreños, hondureños, dominicanos, ecuatorianos y colombianos. También podría afectar, aunque en menor medida que a México, una renegociación de los acuerdos de Libre Comercio que EEUU tiene con varios países de la región.

También hay incertidumbre en Europa, en Asia, en el Oriente Medio, y tranquilidad en Rusia porque Putin cree que puede negociar con Trump y viceversa. Pero en el resto del mundo no se puede tener tranquilidad cuando el presidente electo del país más poderoso del mundo piensa que mantener a amigos y enemigos en suspenso es una virtud y dice: “nadie va a tocarnos porque soy totalmente impredecible”.

Lo que sí ha quedado comprobado es que la campaña electoral de 2016 ha dañado la imagen de EEUU por la manera como se insultaron los candidatos durante las primarias y en la elección general. Por la cantidad de mentiras que dijeron los candidatos, según Politifact el 96% de lo dicho por Trump y el 75% de lo dicho por Hillary fue de alguna manera falso. Por la duración eterna de la campaña y por el gasto desproporcionado, se calcula que el gasto total sobrepasará los 6,000 millones de dólares. Por el también desproporcionado descontento de los votantes con ambos candidatos y sobre todo, porque con la elección de Trump, Estados Unidos ha rebajado aún más la credibilidad de su papel como líder mundial en la defensa, aunque no siempre, de los grandes valores de la democracia occidental.

Periodista de Los Angeles. Escribe sobre temas políticos en varios periódicos en las Américas. Síguelo en Medium.com/@MunozBata.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de noviembre de 2016, 2:24 p. m. with the headline "Trump intranquiliza al mundo."

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