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Opinión

Los agoreros

“El miedo en la gente, hábilmente gestionado, puede darte el poder absoluto. La gente con miedo se deja conducir dócilmente. Miedo en estado puro es lo que necesitamos”.

Fabio Máximo

Se entiende por agorero-ra a alguien que predice, sin fundamento, males o desdichas, y eso es lo que leemos todos los días en la prensa en relación con Donald Trump, antes y después de su elección. De ahí que evoquemos en esta columna el papel de los agoreros con motivo de la aspiración de Trump a la presidencia y después por haber logrado ser electo a la primera magistratura de la nación.

¿Y por qué los agoreros? Por ejemplo, cuando alguien escribió “En este Día de Acción de Gracias, podemos darlas por vivir en un país que, incluso abocado a una aparente catástrofe histórica” y luego añade “Las víctimas actuales y futuras de Trump podemos y debemos contribuir a un desenlace diferente”. Ese comentario es impertinente, porque carece del fundamento fáctico que permita entender qué ha hecho el electo presidente para ser tildado de catástrofe o quienes han sido sus víctimas, cuando su gestión comenzará a partir del 20 de enero del entrante año.

Otro ejemplo que también leímos en este diario: “La administración Trump se caracterizará porque el presidente siempre puso sus intereses financieros y ganancias personales por encima de la de Estados Unidos”, otro mensaje agorero porque aún Trump no es la administración de EEUU y nadie sabe como se conducirá, olvidándose que Trump renunció al salario como presidente y que no necesita mezclar sus empresas con el ejercicio de sus funciones para reivindicar a este país y regresarlo a su grandeza, como soñaron los Padres Fundadores.

Los cubanos no debemos perder la perspectiva del saneamiento por la tragedia que vive nuestra Patria. Ya se sabe que el acercamiento del presidente Obama, al establecer los nexos diplomáticos a nivel de embajada con el dictador Raúl Castro, ha sido una estocada a quienes dentro de la isla sufren las consecuencias de sus protestas y el diario enfrentamiento contra el régimen. Han aumentado las golpizas, la represión, el hambre, la emigración crece, y ahora cuando se abre una ventana con una nueva administración, con un Congreso y una Cámara que cuenta con la mayoría republicana, cobra entusiasmo que se rectifique ese acercamiento inútil, como han denunciado figuras de la oposición que han derramado su sangre en las calles habaneras y otras ciudades de la isla. No es que el regreso de Cuba al Estado de derecho dependa de EEUU, sino que tampoco le brinde oxígeno a una perniciosa dictadura que dentro de poco cumplirá 58 años de permanencia en el poder, lapso que le ha permitido la destrucción de un otrora país próspero. Con la administración Trump puede que se haga realidad lo que el congresista Diaz-Balart anunció: “La política hacia Cuba cambiará dramáticamente”.

Consecuentemente, nos desalienta leer a nuestros compatriotas en el ejercicio del periodismo de opinión, al desempeñar el papel de agoreros en vez de echarle un vistazo a la situación cubana, que se ha visto agudizada y que el régimen cuenta con más recursos para robustecer su aparato represivo, que se fortalece cada día al amparo de tales recursos provenientes de esas “flexibilidades” patrocinadas por la administración de Obama.

Finalmente, los agoreros crean las condiciones para que el miedo surja en este país en momentos en que existen condiciones favorables para que el miedo no repercuta tampoco en las personas ilegales que no tienen antecedentes penales, pues más tarde que temprano, encontrarán una vía para lograr su legal permanencia en EEUU. De lo que se trata es de contemplar el futuro con optimismo.

Abogado cubano. Reside en Miami.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2016 a las 0:15 p. m. con el titular "Los agoreros."

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