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Opinión

Lo hecho por Trump fue idea de Hillary

La postura actual de Donald Trump parece enfocada en penalizar a las empresas que pierdan empleos y agasajar a las que lo generan. En ese sentido, su gobierno pudiera estar basado en teorías demócratas toda vez que esa idea la formuló la ex-candidata Hillary Clinton como parte de su plataforma en la pasada campaña política.

Recientemente estuvimos en un programa de TV, donde afirmamos que veíamos con agrado el hecho que el presidente electo adoptara parte de las sugerencias económicas propuestas por la candidata demócrata. Hasta se pudiese contemplar un gobierno con buena participación bipartidista.

En efecto, Donald Trump, tras reuniones con los ejecutivos de la firma Carrier, logró retener en EEUU 1,000 empleos a cambio de compensaciones tributarias por el orden de $7 millones. Aún más importante, para su casa matriz, United Technologies, esto es algo extraordinario ya que pudiera recibir más de $6,700 millones en contratos federales, producto de sus ventas al gobierno de motores para aviones de guerra, además de otros equipos y repuestos militares.

Si acaso Carrier no hubiera retenido en EEUU esos 1000 empleos, Trump entonces aplicaría una penalidad del 35% en forma de arancel, para los productos que esa empresa exportaría desde su planta en Monterrey-México hasta EEUU. Lógicamente, tendría que establecer ese impuesto para todos los aires acondicionados manufacturados en México y no solamente para esa empresa en particular.

Dicen que “agua pasada no mueve molinos”. Sin embargo, la propuesta de Hillary en ese sentido es asombrosamente similar. En su discurso económico en Detroit, en marzo de este año, la ex-candidata dijo: “If you desert America, you’ll pay a price” (Si abandonas a EEUU, pagarás un precio).

Incluso, mencionó como ejemplo a la empresa Nabisco, que tomó ventaja tributaria del estado de Illinois y luego anunció su mudanza a México, despidiendo así a 600 trabajadores locales.

Agregó que compensaría a las empresas que mantuvieran sus empleos domésticos.

El hecho de compensar a una empresa por permanecer en EEUU debe estar acompañado de provisiones adicionales. Por ejemplo, si usted va a recibir $6,000 millones en beneficios federales, usted no relocalizará su factoría en ningún país en los próximos 30 años. Probablemente sería una acción inteligente ya que muchas corporaciones pudieran pensar: acepto el beneficio y después traslado mi fábrica a otro país.

Desde luego, bajo el punto de vista empresarial, se pudiera argumentar que las decisiones se toman en base a los accionistas y clientes. O sea, ninguna otra influencia, ni presión gubernamental, debería incidir en la toma corporativa de decisiones. Y si llegan a incidir, pudieran convertirse en mayor desempleo ya que muchos inversionistas dudarían en fundar nuevos negocios que se vieran coaccionados por medidas gubernamentales.

Tal vez la prioridad económica de cualquier estado es la creación de empleos. Y por supuesto, los que existen se deben mantener, esto es, no deben perderse. Sabemos que el propósito de las empresas es optimizar su beneficio. Y el objetivo del país es ofrecer un trabajo a cada residente, máxime cuando la tasa de mortalidad es cada vez menor, es decir, ahora las personas permanecen más años en sus posiciones. ¿Quién empleará a los nuevos graduandos universitarios? No queremos alcanzar un desempleo juvenil del 50%, tal como existe en España actualmente.

Hablamos de la fuga de empleos por la relocalización empresarial a otros países. Pero no hablamos de los empleos que se pierden cuando se fusionan grandes corporaciones, los cuales son cuantiosos, e incluso en algunos años han llegado a ser el motivo principal de despido.

Procter & Gamble y Gillette, 6,000 empleos, SBC y AT&T, 13,000 empleos. Estos son apenas dos ejemplos de empleos perdidos por las fusiones. Ojalá el presidente electo considere la importancia de las fusiones corporativas cuando decida reformular el acuerdo económico, México-Canadá-EEUU (NAFTA) y el acuerdo transpacífico entre EEUU y 11 países (TPP).

Sin duda, el más reciente acuerdo logrado en Indiana con la empresa Carrier es beneficioso para el país. Solo esperamos que los próximos también lo sigan siendo, ya que la meta principal es mantener el pleno empleo.

Ni siquiera pensamos en la posibilidad de empleos agrícolas, tales como recogedores de tomates y papas, en caso tal que no existan los laboriosos trabajadores inmigrantes, como para ejercer esa importante y mal pagada labor.

Economista y periodista.

Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 5 de diciembre de 2016, 2:52 p. m. with the headline "Lo hecho por Trump fue idea de Hillary."

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